Asómate a Europa

En España cuecen habas y en la noche del 4-M las aguas del PP llegaron a las puertas de La Moncloa empujadas por el tsunami Ayuso y el hastío de Sánchez, pero en tres grandes países europeos Alemania, Francia y Reino Unido -ayer inmerso inmerso en el ‘súper jueves’- saltan chispas.

Y nunca mejor dicho después que desde el Gobierno francés de Emmanuel Macron se amenazara al inglés de Boris Johnson con cortarle la electricidad (de los cables que pasan por Francia) si Londres mantiene el veto en aguas británicas a los pesqueros franceses,

Hasta el punto que ayer mismo barcos de guerra del Reino Unido y Francia se deplegaron en aguas de pesca de la isla de Jersey -famoso paraíso fiscal inglés- entre las protestas y encontronazos de pesqueros de los dos países.

Y todo ello cuando se están celebrando elecciones en Escocia y municipales en el Reino Unido donde Boris Johnson tiene mucho en juego. Y donde las secuelas del Brexit pueden causar estragos en Irlanda del Norte, lugar en el que ya se ha desatado una ola de violencia de consecuencias imprevisibles.

En Alemania la despedida de Merkel también trae inesperadas noticias ante el ascenso de ‘los verdes’ en todas las encuestas. Aunque en este país siempre caben los pactos sensatos para una gran coalición nacional que facilite la gobernabilidad.

Y asombrosa parece la unidad y tranquilidad que Mario Draghi lidera en Italia  donde hasta los radicales de la Liga de Salvini afirman que no se moverán ni un milímetro en su apoyo a Draghi.

El que se está convirtiendo en el político con más influencia en la UE y en el modelo que Bruselas quiere exportar a otros países del sur de Europa como España, Grecia y Portugal.

Aunque en nuestro país lo de la unidad nacional, a pesar de las crisis de la sanidad y la economía resulta imposible de imaginar, mientras Sánchez esté en La Moncloa lo que no parece que a corto plazo vaya a cambiar.