Trampas de Tezanos y matones de Iglesias en la recta final

Mientras la izquierda convierte la manifestación sindical del 1 de Mayo en un gran mitin electoral en el PSOE y en Podemos les acaban de estallar dos llamativos escándalos.

Por una parte se han descubierto las encuestas secretas del CIS de Tezanos fuera del tiempo electoral para este tipo de sondeos, lo que ha provocado una demanda judicial del PP por malversación de fondos públicos en el beneficio del PSOE.

Y una nueva denuncia ante la Junta Electoral una vez que esas encuestas ‘clandestinas’ del CIS buscaban detectar a los indecisos para lanzar las últimas acciones de la campaña del PSOE hacia esas bolsas de votantes.

Pero más grave ha resultado el descubrir que el ministro Marlaska ocultó y no informó a la opinión pública de la detención de dos guardaespaldas de Iglesias, que actuaron contra el mitin de Vox en Vallecas e incluso agredieron a varios policías. Y ello cuando Iglesias y su gente se dedicaban a acusar a Vox de fomentar el odio y provocar incidentes violentos.

Cuando cada vez está más claro, y ahora demostrado, que es Podemos el partido que ha provocado la crispación en la campaña incluso con actos de violencia en los que han participados los equipos de seguridad de Iglesias.

Dos hechos estos últimos que además de su indecencia revelan hasta qué punto cunde el pánico en PSOE y Podemos ante el mal resultado que ellos esperan en la noche electoral del 4-M que están al llegar.

Y que según las últimas encuestas ‘oficiosas’ le dan al PP un 41,2 % de los votos, un 20,3 % al PSOE, un 17 % a MM, un 9,3 % a Vox, el 7,1 % a UP y el 3,7 % a Cs.

Un pronóstico que de cumplirse garantizaría la victoria de Ayuso y con ello la posibilidad de formar su nuevo gobierno con la ayuda externa de Vox. Al tiempo que ello incluiría un pésimo resultado de Gabilondo (y de Sánchez) y una mala despedida de Iglesias de la política, arrasado además por Más Madrid, el partido de Íñigo Errejón.

Así como la derrota y exclusión de Cs de la Asamblea de Madrid. Lo que va a tener consecuencias para la supervivencia de este partido en la política nacional, aunque aún cuentan con 10 diputados en el Congreso y cargos en gobiernos autónomos y ayuntamientos gestionados con el PP.

Pero con un negro futuro porque, tras perder en los últimos dos años 47 escaños en el Congreso, 30 en Cataluña y 26 en Madrid, no le va a quedar más remedio que buscar acomodo a la sombra del PP.