Yolanda Díaz y las lentejas

En esto de los Fondos de la UE para España quienes tienen la sartén por el mango es en primer lugar la Comisión Europea de la UE, que son los amos de los fondos para cuando estén disponibles. Y en el segundo lugar es el presidente Pedro Sánchez una vez que cumpla las condiciones de la UE.

Para lo cual Sánchez necesita el acuerdo de de su Consejo de Ministros y especialmente el de los ministros de Unidas Podemos que ahora lidera la vicepresidenta Yolanda Díaz, tras la huida de Pablo Iglesias. Y que, llegado el momento de la decisión del Gobierno, deberá decir si acepta o no todas las condiciones que en materia de pensiones, normativa laboral e impuestos le va a presentar la vicepresidenta Nadia Calviño.

A sabiendas que, como se suele decir en este país, esas condiciones les serán presentadas como un plato único de ‘lentejas, y si quieres las tomas y si no las dejas’. Es decir si Díaz no acepta las condiciones de Calviño que son las de Sánchez y en última instancia las de los ‘hombres de negro de la UE, ella y los ministros Garzón, Castells, Belarre y Montero de Podemos deberán de abandonar el Gobierno.

Y con ellos varios cientos de cargos públicos que UP ha colocado en sus cinco ministerios, empresas y organismos del Estado, lo que es un asunto de importancia para este partido, cuyo líder Iglesias ha dejado en esta tan delicada estacada a Díaz porque Podemos deberá asumir las posiciones liberales que imponen los países que pagan los Fondos de la UE.

El argumento decisivo de Sánchez en el Consejo de Ministros será el de ‘nos estamos jugando 140.000 millones de euros para la recuperación económica del país de lo contrario iremos a la quiebra del Estado y pérdida del poder’.

Y aunque Sánchez intentará amortiguar y disfrazar las exigencias de la UE con propuestas ambiguas y aplazamientos temporales -Calviño afirmaba ayer que ‘no es el momento de subir los impuestos, porque la prioridad ahora es el crecimiento y el empleo- y un lenguaje moderado para poder amortiguar la rendición de Yolanda Díaz y de Podemos ante las políticas liberales de Bruselas, lo cierto es que Díaz deberá ceder o marcharse.

Y algo parecido les va a ocurrir a los sindicatos de CCOO y UGT porque también tendrán que comer lentejas o lanzarse en, plena crisis del paro y con ERTES por doquier, a una revuelta social que nadie entendería.

De manera que la izquierda radical y sindical no tiene escapatoria y por ello Yolanda Díaz no podrá exigir el cumplimiento estricto de los acuerdos del gobierno de coalición, porque la pandemia y el hundimiento económico del país han cambiado completamente la situación.