La Reina sola en la puerta del Congreso 

Ocurrió ayer cuando nadie salió a recibir a la Reina Letizia a las puertas del Congreso de los Diputados cuando llegó a la Cámara para asistir a un acto de homenaje a Clara Campoamor.

Por lo visto las grandes feministas del Gobierno y de flanco progresista del Parlamento, muy arregladitas ellas, estaban cotorreando en despachos y salones de la Cámara y se olvidaron de que la Reina estaba al llegar. Y no digamos la responsable de protocolo.

Por lo que la soberana se encontró sola en el patio del Congreso hasta que los ujieres de la Cámara avisaron a la presidenta Batet que salió sofocada y pidiendo disculpas en la compañía de la vicepresidenta Carmen Calvo y la ministra Irene Montero.

Otra de las feministas de pro que, en la compañía de Batet, debían de haber esperado a doña Letizia en la Carrera de San Jerónimo por lo menos 10 ó 15 minutos antes de que llegara, lo que no fue así.

Al final todo quedó en un despiste, descuido u olvido, pero en realidad fue una falta de cortesía a La Reina y a La Corona por parte de los más altos dignatarios de las primeras instituciones del Estado, Gobierno y Parlamento.

Doña Letizia, ante la ausencia de sus anfitrionas, pudo haberse dado la vuelta para regresar a La Zarzuela, o haber esperado en el coche a que apareciera alguien a recibirla. Pero la Reina, vestida de traje pantalón rojo, entró en el patio del Congreso y avanzó sola y sonriente hacia la puerta del Palacio hasta que aparecieron Batet, Calvo, Montero y la inefable jefa de protocolo.

Estamos, sin duda, ante un incidente de mediana cuantía pero llueve sobre mojado después que en septiembre Sánchez vetará un viaje del Rey Felipe VI a Cataluña, y después de dos burdas manipulaciones de unas fotos de la Princesa Leonor en TVE. Y cuando desde el Gobierno el ministro Garzón ha acusado al monarca de romper su neutralidad y ‘maniobrar’ en contra del Gobierno.

Sobre todo porque no solo estamos hablando de La Monarquía o La Corona sino también de la Jefatura del Estado, y de las más elementales normas de la cortesía política e institucional.

Pero estas son cosas que pasan en la España que preside Pedro Sánchez y que sin duda son una señal del deterioro de la política e institucional. Doña Letizia, muy bien, le quitó importancia al incidente al que se sumó el boicot de los nacionalistas, y finalmente el acto, en honor de Clara Campoamor, la gran defensora de derechos de la mujer y del sufragio universal, se celebró con plena normalidad.