El general Moreno Bonilla triunfa en Andalucía

El secretario general del PP, Teodoro García Egea, o Tarzán Teodoro como ahora le llaman algunos desde su ‘proeza’ murciana, está empeñado en poner firmes a los dos presidentes regionales del PP de Madrid Isabel Díaz Ayuso (ahora en funciones) y de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla.

Dos dirigentes del PP muy bien posicionados en las encuestas, Ayuso de cara a las elecciones madrileñas del 4 de mayo, y a la que Tarzán Teodoro le ha colocado por las bravas en el número cinco de la lista madrileña a este saltimbanqui de la política que es Toni Cantó, recientemente huido de Cs.

Mientras que a Moreno Bonilla el salvaje Teodoro le acaba de abrir un frente en el PP sevillano colocando como jefa del partido en la capital hispalense a su candidata Virginia Pérez. Creándole un problema interno al presidente del Sur, Moreno Bonilla, quien aparece en unas posiciones muy destacadas en las encuestas andaluzas de intención de voto.

Detrás de la trifulca sevillana está el empeño de Pablo Casado de borrar del mapa del PP al incombustible Javier Arenas, un aliado de Moreno Bonilla, y el último representante del ‘viejo PP’ -que tuvo que declarar en la Audiencia Nacional, sobre los ‘papeles de Bárcenas' la semana pasada- y que todavía sigue siendo senador.

A Moreno Bonilla tampoco le perdona Casado que apoyara a Santamaría en el último congreso del PP, pero el presidente andaluz ha demostrado una excelente capacidad de liderazgo y de moderada gestión en Andalucía.

Y algunas encuestas recientes lo sitúan incluso cerca de la mayoría absoluta sevillana, tras el desplome de Cs. Y también gracias a la excelente gestión de la pandemia que ha llevado a cabo su consejero de Sanidad, el doctor Jesús Aguirre Muñoz. Persona de reconocido prestigio que ha llevado a cabo durante estos difíciles meses de pandemia una muy acertada labor.

Teodoro Tarzán está creando problemas en el PP andaluz, precisamente cuando en el seno del PSOE de esta Comunidad Pedro Sánchez y Susana Díaz siguen librando, entre ambos, una batalla infernal en la que Sánchez quiere meter al alcalde de Sevilla, Juan Espadas, que se resiste a entrar en la contienda.

Pero Moreno Bonilla, a quien antes llamaban ‘el soldado Bonilla’, ya se ha ganado las estrellas de general y, como Feijóo desde Galicia, forma parte del frente de firmeza moderado y centrista del PP frente a las ocurrencias y los malos modales de Casado y de su lugarteniente Teodoro Tarzán.

Y que se cuiden estos dos de las posibles iras de Isabel Ayuso porque la madrileña, que está embravecida con sus triunfos en Madrid y la victoria que le anuncian las encuestas, es capaz de cualquier cosa. E incluso de plantar cara a Casado metiendo a Vox en el Gobierno madrileño si así lo exigen los de Abascal para garantizar su investidura. Y diga lo que diga Casado y por más que aúlle Teodoro Tarzán.