Se va el caimán

Con alivio han recibido en La Moncloa la noticia de que Pablo Iglesias se va de la vicepresidencia segunda del Gobierno el próximo 14 de abril, aunque los modales que ha utilizado Iglesias dejaron mucho que desear y más de uno en La Moncloa o el PSOE se preguntó si este era el momento oportuno para poner fin al Gobierno de coalición.

Pero Sánchez, que lleva una mala semana tras estrellarse en Murcia con Cs, sigue aguantando carros y carretas de Iglesias y ahora espera que baje y mucho la tensión en el Gobierno y que la vicepresidencia de Yolanda Díaz sea más técnica y menos polémica. Sobre todo porque no parece que vaya a ejercer desde el Ejecutivo como polemista oficial de Podemos, no en vano Iglesias seguirá como secretario general del PP e incluso como diputado.

Pero si resulta elegido no parece que Iglesias vaya a convertirse en diputado de la Asamblea de Madrid, sino que seguirá en política nacional aunque haya anunciado que irá abandonando sus responsabilidades en Podemos y que Díaz será la candidata del partido a la presidencia del Gobierno en las próximas elecciones generales.

En todo caso, parece que ‘se va el caimán de La Moncloa’ y que desde luego no será como pretende el próximo presidente de la Comunidad de Madrid. Un espacio político ahora muy convulso al que ha acudido Pablo Iglesias solo y exclusivamente para evitar que Podemos baje del 5 % de los votos como le anuncian las encuestas y quede sin representación en la Asamblea de Madrid.

Pero claro, su arranque al grito de ‘a mí la famélica legión’ de la izquierda radical pidiendo que Más Madrid e Íñigo Errejón -al que Iglesias maltrató- se pusieran a sus órdenes en una única candidatura le ha salido mal a Iglesias, porque desde Más Madrid le ha llamado machista y le han dicho que no.

Además esas propuestas de unidad no se lanzan en público sino que antes de anunciarlas se deben explorar en secreto, y por ello los de Más Madrid, tras reunir su directiva, han respondido también en público diciendo ‘no’ y se han negado a tener una reunión con los de Podemos.

Pero el Caimán que cambia de estrategia, chaquetas y cargos con gran facilidad es así. Y el lunes por la noche se fue con Wyoming a La Sexta TV a lanzar un mitin contra ‘la derecha extrema y criminal’, y ello sin que nadie le preguntara lo que se le debía preguntar. Un mitin rancio y facilón de los que ya ni impresionan ni asustan a nadie y menos aún al pueblo de Madrid.

Y en unas elecciones donde, en contra de lo que piensa el PP y su inefable Isabel Ayuso, nada está decidido al día de hoy porque quedan dos meses de campaña electoral y todavía pueden pasar muchas cosas hasta que llegue la noche electoral.