El Atlético de Madrid debe sustituir a Simeone

Si El Cholo Simeone no gana este año La Liga ni la Champion (que la tiene cruda) Enrique Cerezo, el presidente del Atlético de Madrid, deberá cesarlo para poner en el banquillo colchonero a otro entrenador con ideas nuevas y frescas, que le dé al equipo un impulso y otra filosofía de ‘juego bonito’ (El Cholo tiene castigado a Joao Felix) y vertical lejos de la racanería defensiva y embarullada habitual de Simeone.

Además, alguien debería explicar a la afición del Atlético de Madrid por qué este equipo pierde o empata los partidos decisivos que va ganando en los últimos 10 minutos del encuentro y cuando tiene la victoria al alcance de su mano.

Lo ocurrido ayer en el derbi madrileño, donde iba ganando el Atlético 1-0 con gol de Suarez (el gran fichaje de Cerezo) en el primer tiempo y que finalmente empató el Real Madrid con un remate de Benzemá en el minuto 87 y después de varios y largos minutos de acoso al área rojiblanca, no tiene perdón de Dios.

Y no es la primera vez que esto le pasa al Atlético sino la enésima y en algún caso en encuentros importantes que le impidieron a los colchoneros ganar la Copa de Europa.

¿Qué le pasa al Atlético en los minutos finales de los encuentros? Pues para empezar que pierde la concentración, y para seguir que la estrategia que les impone Simeone de subir y bajar constantemente deja exhausto al equipo. Y al final del partido los jugadores están faltos de reflejos y no pueden con las botas.

Y peor aún, porque Simeone cuando el Atlético va ganando por la mínima no hace -en el minuto 60- los cambios en el equipo de tres o cuatro jugadores que debería hacer para lograr velocidad, más fuerza y el control del centro del campo, en vez de refugiarse en el área a esperar que corra el reloj.

Y claro el reloj corre pero el Real Madrid también corre y hace, exactamente, lo contrario de lo que hace Atlético: los blancos salvan los partidos en los últimos minutos con garra y verticalidad. Como ocurrió ayer con Benzemá en el minuto 87 del encuentro ante un cante estrepitoso de Oblak, que salió a donde no debía, y de la defensa atlética burlada por Casemiro.

Pero la culpa de esto es de Simeone con su vieja estrategia que lo mantiene en el eterno tercer puesto, y que practica un futbol feo y enrevesado. Y que, cuando lleva la delantera en partidos difíciles y decisivos como el de ayer, no cambia jugadores y se cierra en el área a ver qué pasa. Y finalmente pasa.

O sea, el Atlético de Madrid necesita otro entrenador y no porque Simeone no sea bueno, porque estar está en la cabeza de la tabla nacional. Sino porque con el Atlético Simeone no sabe rematar los partidos. En realidad El Cholo entrena como jugaba él mismo en la cancha como un excelente y verdadero ‘caballo de batalla’. Un trotón argentino.

Pero eso no es suficiente para que el Atlético de Madrid pueda lograr un gran triunfo final. Y ahora el Atlético tiene, en una Liga que parecía ganada, al Barcelona y al Real Madrid muy cerca de su espalda y a partir de ahora cualquier cosa puede pasar.