La margarita de los mil pétalos, de la coalición 

Está Pedro Sánchez deshojando la margarita de los mil pétalos, uno sí, otro no, uno si, otro no, para ver qué hace definitivamente con Pablo Iglesias. Con el que al parecer no se reúne desde hace algún tiempo y con el que tiene muchas cuentas pendientes de un sin fin de discrepancias que están poniendo en riesgo el Gobierno de coalición.

Pero el presidente no levanta el telón y su vicepresidente mantiene tensa la relación por si llega el caso de la ruptura, y uno y otro deben culparse de ser el causante del fracaso de la coalición. Lo que para Sánchez no tendría una importancia decisiva porque en caso de ruptura ya tiene los PGE de 2021, y además tendría vacunas (aunque tardías) y fondos de la UE para recuperar la economía.

Fondos que serían más fáciles de conseguir sin Podemos en el Gobierno, como sería más fácil, en ese caso, pactar entre Sánchez y Casado el reparto de la renovación del Poder Judicial.

Pero todo apunta de que a Sánchez todavía le faltan muchos pétalos por deshojar y puede que hasta finales de marzo o principios de abril no acabe con sus elucubraciones que solo tienen una cuestión pendiente: saber qué va a pasar con el nuevo Gobierno catalán tras las elecciones del pasado día 14 de febrero.

Sánchez insiste en que el nuevo presidente de la Generalitat tiene que ser el ganador de los comicios (en votos) Salvador Illa con un gobierno tripartito apoyado por el PSC, ERC y Podem.

Una apuesta a la que se resiste ERC que pretende que sea Pere Aragonés, su candidato, quien presida la Generalitat con el argumento de que ERC está empatada a 33 escaños con el PSC. Y en principio Aragonés querría un gobierno separatista con ERC, JxC y CUP, al que pretende añadir Podem.

Los de Podemos por su parte quieren un gobierno bipartito de ERC con la presidencia de Aragonés y la vicepresidencia a Jessica Albiach de Podem, y con Illa y el PSC fuera del Ejecutivo y tocándole las palmas a este Ejecutivo bípedo.

Lo que pondría furioso a Sánchez quien en semejante situación estrujaría la margarita entre sus manos para tirarla al cubo de la basura mientras firma en La Moncloa el cese de Iglesias y de los ministros de UP de su gobierno de coalición. Así lo esperan y desean muchas ministras del PSOE (como Calvo, Calviño y MJ Montero) y bastantes dirigentes regionales del PSOE (como Page, Vara y Lamban).

Pero de momento la margarita de los mil pétalos sigue dando vueltas en  manos de Sánchez a la espera de que se despeje el gobierno catalán. El próximo día 12 se constituye el Parlament y el 26 debería de haber algún candidato a la investidura, como podría serlo Salvador Illa que dice estar empeñado en presentarse a la elección.

Y entonces sabremos que hará Podemos y puede que también lo que hará Pedro Sánchez con el gobierno de coalición. Pero hasta entonces habrá que esperar mientras los pétalos de margarita se amontonan sobre la moqueta del despacho monclovita presidencial. Paciencia, pues, y barajar. La partida aún está lejos de terminar.