¿Qué va a pasar en el PP?

Vaya por delante nuestro asombro por el espectáculo lamentable que Pilar Rahola ofreció en TVE en la noche electoral del 14-F con un discurso bronco y fascista -que contestó Sardá- ante la complacencia de los presentadores del programa y de la dirección de TVE. ”que nunca debió de invitar a Rahola, la que por otra parte se presentó en el plató disfrazada de Chus Lampreabe, la genial actriz que en el cielo estará.

Porque una cosa es el pluralismo y otra dar cancha al neofascismo de los separatistas catalanes donde milita Rahola.

Y dicho esto entremos en harina de otro costal y más concretamente en la del costal del PP, porque a Pablo Casado le huele el culo a pólvora después de su estrepitoso fracaso en Cataluña. Donde no solo ha perdido uno de los cuatro escaños que tenía el PP, mientras Cs se hundía, sino que además ha sido arrasado por Santiago Abascal.

El líder de Vox, y ‘ese chico lleno de cualidades’ que decía Aznar y el que, según Casado ha mordido la mano del PP que ‘le dio de comer’ (sic). Tal y como le vino a decir Casado a Abascal en la fallida moción de censura en contra de Sánchez, meses antes que el presidente lo reconociera al líder de Vox como un estadista (otro sic).

En la sede nacional del PP de Madrid, esa cuyos arreglos se pagaron en ‘B’, se vivió otra trágica jornada electoral. Y Pablo Casado, que días atrás contó y presumió que él se había negado a dar la cara cuando era el portavoz de Rajoy tras los incidentes del referéndum ilegal catalán de 1-O de 2017, ayer tampoco dio la cara.

Y dejó solo en la derrota a Alejandro Fernández y envió al tontito de Teodoro García Egea a asomarse al balcón televisivo a ofrecer un abanico de pobres excusas para justifica el nuevo batacazo electoral del PP catalán. Y Sánchez en la próxima sesión de control del Congreso le dirá: ‘señor Casado usted ha vuelto a perder, y yo a ganar’.

E imaginamos a la Marquesa Cayetana Álvarez de Toledo afilando su puñal y muerta de risa en su sofá de seda roja y también al presidente gallego Feijóo ensayando pasos de esgrima con la cimitarra en ristre, pero todos sin prisas y a la espera de que Casado se trague los marrones que al PP le esperan en la Audiencia Nacional.

Y decía Casado hace muy pocos días que a él ‘no le temblaría la mano’ si tuviera que echar del PP a Rajoy y Aznar. Pero parece que si le tiembla la mano a la hora de presentar su dimisión, como debiera, tras lo ocurrido en Cataluña con su partido y después de la pésima campaña electoral que él mismo lideró.

Y que se cuide Casado de su invento madrileño, la polichinela Ayuso del tramoyista MAR, porque mientras Cayetana y Feijóo desojan las margaritas de sus ambiciones sucesorias, la niña ‘Isabel ten cuidado’, que no se corta un pelo, en una de estas le puede pedir en público a Casado que presente en el PP su dimisión.