Casado e Iglesias, daños colaterales 

Estas elecciones del 14-F de las que no va a salir nada nuevo ni bueno para Cataluña incluyen otras consecuencias y lecturas paralelas que van a tener impacto en la política nacional en lo que se refiere al futuro político de Pablo Iglesias y Pablo Casado.

El Pablo de Podemos con motivo de la creciente indignación nacional que sus ataques a España están provocando en todo el país. Y también en el seno del Gobierno donde las ministras ‘plañideras’, Calvo, Calviño, Laya, MJ Montero y Robles, se dan golpes de pecho y claman al cielo de Sánchez a ver si, de una vez por todas, expulsa a Iglesias del Gobierno.

En Ciudadanos las cosas no están mejor porque el batacazo electoral de este partido puede ser más grande del esperado. E incluso podría perder el cuarto lugar entre las fuerzas políticas catalanas en beneficio sorprendente de ¡Vox!. Lo que dañará el liderazgo de Arrimadas que, probado está, nunca debió salir de Cataluña para trasladarse a Madrid.

El partido de Santiago Abascal se está beneficiando de los errores de Cs y del Pablo del PP. Un Pablo Casado disparatado que para colmo ha criticado la actuación de la Policía Nacional y la Guardia Civil durante el referéndum ilegal del 27-O de 2017.

Llegando a decir Pablo Casado que no le temblaría la mano a la hora de expulsar a Aznar y Rajoy del PP si Bárcenas demostrara en los tribunales que tuvieron algo que ver con la doble contabilidad y la corrupción del PP.

Motivos todos ellos por los que Cayetana Álvarez de Toledo y Alberto Núñez Feijóo ya están afilando sus ‘lanzas’ con vistas a unas nuevas e inesperadas ‘justas’ en la sede nacional del PP donde se oirán voces pidiendo a Casado su dimisión.

Comentarios todos ellos que han provocado estupor entre los dirigentes del nacionales del PP y malestar entre sus votantes catalanes, sobre todo en lo relacionado con el 1-O, lo que sin duda está beneficiando a Vox.

Hasta el punto que, en la última encuesta de ‘la frutería andorrana’ del grupo ‘Electomania’, se le otorgan a Vox 10 escaños, por delante de Cs (9), de la CUP (9), ECP (8 ) y del PP (4). Lo que sería un desastre electoral para Pablo Casado que ya está echándole las culpas a ‘la confesión’ de Bárcenas.

En lo alto de la tabla ‘la frutería’ demoscópica anuncia la victoria del PSC (33 escaños), seguido de ERC (32) y JxC (30). Lo que anunciaría, después del  ‘cinturón sanitario’ impuesto por los separatistas al PSC, la formación de un Gobierno catalán secesionista presidido por Aragonés (ERC) y apoyado por JxC y la CUP. Y puede que también por ECP, en línea con los disparates de Iglesias.

El que con sus públicos ataques a España se ha jugado su presencia en el Gobierno de Sánchez, mientras que los ataques de Casado al PP de Aznar y Rajoy están abriendo una seria crisis en el seno del PP. Sobre todo si el 14-F se confirmara el anunciado ‘sorpasso’ de Vox, lo que tendría trascendencia nacional en el flanco conservador.

Por cierto ¿alguien sabe algo del ex presidente catalán Quim Torra a quien nadie ha visto en la campaña electoral? Todo un misterio, salvo que Torra esté preparándose espiritualmente para ingresar en la Orden Benedictina de la abadía de Monserrat.