Carrera hacia Marte

La sonda espacial Hope (esperanza) lanzada por los Emiratos Árabes ha entrado con éxito en la órbita del planeta Marte, donde pretende posarse en los próximos días de este mes de febrero ganando así una sorprendente carrera hacia el planeta rojo en la que también participan otras dos naves de los EEUU y China, y de la que quedó excluida una sonda europea porque no le funcionaba bien el paracaídas.

Lo que no deja de ser llamativo y seguramente muy costoso en un tiempo de enormes dificultades en la Tierra, como si los primeros gobernantes de nuestro planeta azul estuvieran pensando una futura migración a Marte ante el constante deterioro climático de nuestro planeta.

En realidad la leyenda de la existencia de marcianos, o seres extraterrestres de extraño aspecto y costumbres, no hace falta buscarlos tan lejos porque dichas rarezas las tenemos en el planeta Tierra y en todos los continentes. ¿Acaso no sería Donald Trump -cuyo juicio del impeachment acaba de comenzar en el Senado de los EEUU- un prototipo de marciano o habitante de otro planeta llegado misteriosamente a la Tierra?

Las tres sondas de Emiratos, China y USA sin embargo pueden que estén  buscando pruebas de la existencia de vida, ahora o de hace cientos o miles de años, y posibilidades de habitabilidad de ese planeta, o de la existencia de materiales y minerales de un valor muy especial.

Se trata de una carrera científica en la que por primera vez participa un país árabe aunque su ingenio haya sido elaborado en universidades de los EEUU,   financiadas por el emir (que además es el anfitrión del Rey Juan Carlos, de quien se dice que volverá a España antes de Semana Santa) que pretende convertir su país en el líder tecnológico del mundo árabe.

Las misiones de los chinos y los americanos son más misteriosas y puede que estratégicas en todos los planos, tecnológico el científico y también el militar.

La americana llamada ‘Perseverence’ llegará a Marte el día 18 y en ella se incluye un portentoso robot móvil -el ‘rover’- que se desplazará sobre el planeta con gran facilidad, que pesa una tonelada, lo que complica mucho su llegada a la superficie de Marte, y del que se esperan imágenes buenas e impresionantes transmitidas en directo.

La nave de China se llama Tianwen, es esperada para el mes de mayo en Marte y sus objetivos científicos y estratégicos son por ahora un misterio, pero poco a poco se conocerán.

Y pronto nos empezarán a llegar fotografías y vídeos del planeta rojo y de su polvorienta y solitaria realidad para confirmar que, a pesar de los pesares, los terrícolas vivimos en el mejor de los mundos que se conocen. Y dé ahí la importancia de cuidar nuestro clima y nuestra atmósfera porque si no se ponen ahora los remedios oportunos el planeta Tierra se acabará antes de que se haya encontrado otro planeta a donde emigrar.