La ‘trumpita’ Ayuso contra ataca

En la política hay muñecos que cuando les das cuerda o los activas luego no los puedes parar, porque como Pinocho toman vida propia. Y si además se les ríen las gracias y se sienten adulados y geniales -aunque las risas lo sean por desprecio- entonces se corre el riesgo de que los juguetes se crezcan en demasía y acaben agrediendo a su propio creador.

Y eso es lo que está ocurriendo -y lo que le faltaba- a Pablo Casado en el PP con estos muñecos de la política madrileña que son Almeida y Ayuso que van camino de convertirse en una especie de Gremlins entre simpáticos y furiosos que están condicionando la imagen y la política nacional del PP.

Hasta el punto de haber sustituido el verbo afilado de Cayetana Álvarez de Toledo (diputada por Barcelona) por chistes de Isabel Ayuso en la campaña electoral catalana del 14-F, a donde acudió la madrileña a meterle el dedo en el ojo a Ada Colau con la siguiente y sesuda reflexión: ‘con el buen tiempo que tenéis aquí no se entiende porque están cerrados bares y restaurantes’.

La respuesta es sencilla y solo basta ver el índice de los contagios en la tercera ola entre Barcelona y Madrid, donde la capital del Reino supera con creces a la ciudad condal.

Y para redondear la jugada la muñeca Ayuso acaba de anunciar que va a permitir reuniones en las terrazas madrileñas de hasta seis personas, en lugar de cuatro. ¡Bravo! Otra ocurrencia para dar la nota diseñada en la fábrica de disparates que controla Miguel Ángel Rodríguez (MAR). El que sueña con convertir a su pupila en la ‘Trumpita’ de la política nacional. Pero tiene un problema y diferencia esencial: Trump está loco pero no es tonto.

Pero a los dos, Trump y Ayuso, les unen un horizonte y destino común: los tribunales. Allí le esperan a Ayuso presuntas y muy graves responsabilidades por la muerte de cientos o miles de ancianos en la residencias de Madrid, después que su Gobierno de la CAM distribuyera un ‘protocolo’ impidiendo que muchos ancianos, sin una previa y personal prescripción médica, fueran trasladados a los hospitales públicos de Madrid.

Naturalmente el Guepetto de esta muñeca es Pablo Casado quien, por el odio -inculcado por Dolores Cospedal, la amiga de Villarejo- a Soraya Sáenz de Santamaría decidió depurar a todos los ex gobernantes y dirigentes del PP de Rajoy. Cuando pudo haber presentado de candidatos a Ana Pastor en la CAM y García Margallo en el Ayuntamiento de Madrid.

Pero Casado no quería que nadie le hiciera sombra desde las plazas de la Cibeles o la Puerta del Sol, y optó por sus simpáticos muñecos. La una dando la nota a diario y el otro desaparecido, o sepultado en la nevada del pasado día 8 de enero en Madrid, y completamente ausente o relegado de su flamante cargo de portavoz nacional del PP, del que nunca más se supo.

Y eso que el muchacho en su estelar despegue que llegó a proponer ¡un triunvirato! para presidir el PP de Madrid convencido que, Ayuso, Teodoro y él podrían representar lo que en un momento de la Historia gloriosa de la Roma imperial representaron Cesar, Pompeyo y Craso.

Y, claro, ya sabemos que Pedro Sánchez es muy malo (pero gana todas y cada una de las elecciones y votaciones) y se reúne a diario con los músicos del combo Frankenstein. Pero ¿con qué intelectuales y pensadores se reúne Casado, al margen de Cuca y Teodoro, para ofrecerles a los españoles una sólida alternativa de Gobierno nacional?

No se sabe pero, como se descuide Casado, MAR, que juega a ser el Steve Bannon de Ayuso, va a empezar a mover la silla al Jefe del PP en beneficio de su pupila madrileña que se cree una diva de la política nacional. Bueno, aún le falta algún hervor pero todo se andará.