Iceta ocho naciones

Sí, ya sabemos que todo el mundo está con lo mismo: con lo de las ‘ocho naciones’ que integran España según Miquel Iceta, el nuevo ministro de la Política Territorial de España.

Fue él quien en una entrevista con el diario La Razón, en diciembre de 2019 y en respuesta a la pregunta de ¿Cuántas naciones hay en España? Iceta respondió: ‘Las he contado. Según los Estatutos de Autonomía, ocho, y si sumamos el preámbulo de Navarra, nueve. Los Estatutos de Galicia, Aragón, Valencia, Baleares, Canarias, Andalucía, País Vasco y Cataluña dicen que son nacionalidades, o nacionalidades históricas. Nación y nacionalidad son sinónimos’.

Pues si, contar si que sabe el Ministro, pero se equivoca en lo esencial que es que en España, según la Constitución, solo hay una nación a la que él va a jurar o prometer hoy lealtad ante el Rey Felipe VI. Y que no confunda lo de nación con ‘nacionalidades’ porque no es igual y ambos términos están bien separados en la Carta Magna.

Y si para Iceta es igual nación que nacionalidad por qué se empeñan en cambiar el nombre en el Estatuto catalán. Pues porque no es igual. Y esa declaración de las ocho -o nueve- naciones le va a perseguir a Iceta por toda España, porque y para empezar las autonomías que según él no son naciones entonces ¿Qué son?

No se sabe si regiones de la nación española, que en ese caso sería la numero diez, a la que Iceta, como sus amigos los separatistas y golpistas, suelen llamar ‘Estado español’. El que Iceta considera ‘federal’, pero en realidad desea un Estado asimétrico y ‘confederal’.

O sea que para el ministro de la Política Territorial de España, resulta que España no es una nación como dice la Constitución que Iceta promete hoy cumplir y hacer cumplir ante el Rey.

Pues si que empezamos bien y que puntería la de Sánchez para colocar a Iceta en el Ministerio más inoportuno. Pero, claro, algo le tenían que dar por cederle a Salvador Illa el cartel electoral con el que va a arrasar el 14-F.

Motivo por el que Iceta ayer mismo -como un emigrante de vuelta- llegó por la mañana a la estación de Atocha de Madrid con su maleta y un porta traje -para la jura o la promesa del cargo-, con lo que, cazado por las cámaras de la prensa, confirmó lo que se esperaba: que Sánchez le daría un ministerio de consolación. Y hoy Iceta será un ministro de la nación española que debe defender con absoluta lealtad. Y está bien que lo haga a ver si aprende de una vez lo que es una nación y descansa y olvida el caos político catalán.