¿Dónde está Casado? 

No sabemos por dónde anda Pablo Casado jefe del PP -el líder ‘in pectore’ es Feijóo- pero parece que lo han visto por Barcelona haciendo campaña electoral, porque está muy preocupado con esas encuestas que dicen que el PP catalán el próximo 14-F podría ser superado por Vox, y ello tendría una lectura y proyección importante en el espacio conservador nacional.

Casado no quiso ir con Arrimadas a las elecciones catalanas porque cree que el PP a Cs, poco a poco, se lo va a comer. Pero ahora en Cataluña los populares -que ficharon de número dos a Lorena Roldán sacándola de la lista de Cs- están dándose codazos con Cs, Podem, la CUP y Vox en pos de repartirse unos 50 escaños en una carrera de perdedores en la que nadie quiere ser el último.

Y en la que tiene mucho que ganar y nada que perder Vox, porque ahora no tienen presencia en el Parlament catalán. Pero claro la diputada del PP por Barcelona es Cayetana Álvarez de Toledo a la que Casado fulminó y derribó del puesto de portavoz del Grupo Popular del Congreso. Y Cayetana sí que era un valor seguro en Cataluña para competir con Cs y con Vox.

Pero está claro que Casado es reacio al talento. Y por ello depuró a todos los ex ministros y altos cargos del Gobierno y del PP de Rajoy, luego echó a Cayetana y finalmente se quedó en Madrid con Ayuso y Almeida, pitufina y pitufín, que deberían casarse y marcharse un par de años en viaje de novios alrededor del mundo.

Si tiene Casado como eminencia gris del partido a Teodoro, cantautor y campeón del mundo de lanzamiento de huesos de aceitunas, y de nueva jefa de filas en el Congreso, a Cuca Gamarra cuyas obras completas en la política española aún están por escribir. Es decir a ‘Ninette y un señor de Murcia’.

Y con semejante Estado Mayor el coronel Casado pretende derrotar a los ejércitos del malvado Pedro Sánchez y atravesar su infranqueable muro audiovisual y nacional de radio y televisión. Y todo ello sin Pedro Arriola, que si sabe de política, y con Aznar -que no perdona lo de Cayetana- puesto de perfil.

Pero Casado está optimista porque las encuestas nacionales le anuncian subidas al PP y bajadas a Sánchez. Aunque Pablo debería analizar las tripas de los sondeos no vaya a ser que esas encuestas, aún alejadas del tiempo electoral, reflejen el puntual cabreo nacional en contra Sánchez lo que no significa entusiasmo por Casado. No en vano cuando Casado pregunta al espejo mágico de la sede de Génova 10 por el nombre del mejor político del PP el cristal siempre responde lo mismo: Alberto Núñez Feijóo.