Se va el último inquilino de La Casa Blanca

No está claro si este martes 19 de febrero está previsto que Donald Trump y su esposa Melania abandonen La Casa Blanca, la que ha sido su residencia durante los últimos cuatro años y el centro de operaciones un disparatado centro de poder mundial, bajo el mandato de Trump.

O si Donald Trump piensa permanecer en la residencia hasta el miércoles por la mañana, antes que Biden asuma la presidencia de EEUU para partir hacia Florida e instalarse en el Club de ‘Mar a Lago’, su nuevo hogar.

En realidad Trump abandona La Casa Blanca por la puerta de la cocina y sin los honores tradicionales del traspaso de poderes tras promover el asalto al Congreso de EEUU del pasado día 6, en el que murieron cinco personas.

Y después de renunciar Trump -porque sabía que no era bienvenido y temía algún desaire- a participar en la tradicional ceremonia del traspaso de los poderes USA que en esta ocasión será deslucida por causa de Trump.

Una ceremonia que mañana miércoles 20 se celebrará en el flanco oeste del Capitolio, que fue profanado recientemente por los seguidores de Trump, en un acto sin el público habitual, sustituido por miles de banderas, y rodeado de unas excepcionales medidas de seguridad.

Pero la austeridad del acto, por temor a incidentes violentos que no van a consentir los más de 20.000 soldados de la Guardia Nacional, tampoco va a impedir la euforia de la gran mayoría de ciudadanos americanos que votó a favor de Joe Biden y de su flamante vicepresidenta Kamala Harris.

Y aunque Trump intentará salir de La Casa Blanca con la cabeza erguida y desafiante lo cierto es que se va derrotado con un segundo impeachment, ya aprobado en la Cámara de Representantes del Congreso, como unas banderillas negras clavadas en el morrillo del bisonte Trump, a la espera de la sentencia definitiva del Senado que en un par de meses de conocerá.