Abascal no condena a Trump y Casado disimula

El asalto al Congreso de los Estados Unidos por las hordas populistas de Donald Trump no ha sido condenado de manera clara y contundente por el líder de Vox Santiago Abascal que se ha dedicado a mezclar estos hechos con las actitudes golpistas de extrema izquierda y nacionalismo catalán.

Cuando de lo que se trata, sin rodeos ni preámbulos ni alusiones a otros casos parecidos en España, es de decir abiertamente si Vox condena o no el golpismo de Trump y por lo que se ve no lo condena. Mientras que otros de los aliados de Abascal en la UE como Marina Le Pen no ha dudado ayer en condenar a Trump sin paliativos de ninguna clase.

Y lo mismo debía de haber hecho el líder del PP Pablo Casado sin hablar de los extremismos populistas de la izquierda o de la derecha, o de acosos al Parlamento español por parte de la extrema izquierda. Porque no son casos en absoluto comparables a lo de USA. Y porque Casado debió condenar a Donald Trump sin añadir nada al respecto. Y menos aún sobre la situación política española.

Pero está claro que la derecha española no tiene estas cosas tan claras como debiera y escabulle el bulto y su responsabilidad con gran facilidad. Aunque quien aparece más retratado y más perjudicado por su negativa a condenar a Trump es Abascal.

El líder de Vox que se estrelló en Italia con Matteo Salvini, que aún sigue apoyando al fascista Viktor Orbán de Hungría y que seguramente confía que Trump volverá al primer plano de la política americana. Lo que está por ver una vez que pase por los banquillos de los tribunales americanos que ahora lo esperan y donde puede ser condenado por delitos de la mayor gravedad.