Salvador Illa, 'La Parca' catalana

Resulta un tanto asombroso que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, que tiene el récord del mundo en muertes de país por el número de habitantes, (más de los 85.000 fallecidos por el Covid-19, 2.127 fallecidos por cada millón) y que se merece por su destructiva incompetencia el mote de ‘La Parca’ catalana, se presente como candidato del PSC a la Generalitat de Cataluña en las elecciones del próximo 14 de febrero.

Este personaje que tiene graves responsabilidades políticas por su pésima gestión sanitaria quiere llevar a Cataluña a la ruina y hundimiento sanitario. Y además es un mentiroso compulsivo que solo 24 horas antes de anunciar su candidatura lo seguía desmintiendo a pesar de que su opción circulaba por todas partes.

Pues bien, Pedro Sánchez ha escogido a ‘La Parca’ catalana para candidato del PSC porque se ha hecho famoso de tanto salir por televisión. Y sabido es que ‘la fama’ televisiva, buena o mala, es fundamental incluso para ganar el segundo premio de novela de Planeta. El que siempre se lo suelen dar a una cara televisiva para ayudar a vender libros.

Ahora bien, sorprendería y mucho que la mala fama de ‘La Parca’ Illa pueda ser olvidada con facilidad por los votantes catalanes porque si votaran a su favor correrán un riesgo añadido político y sanitario.

Pero un pueblo como el catalán, que ha tenido de presidentes personajes tan desastrosos como Puigdemont o Quim Torra -el más tonto de Cataluña que perdió la Generalitat por poner una pancarta- a lo mejor considera que lo de ‘La Parca’ Illa puede ser solo un mal menor.

En los EE.UU. el mote de ‘La Parca’ lo ostenta el líder de la mayoría de los republicanos en el Senado Mitch McConnell. Pero no por su incapacidad de gestión, como es el caso de Illa, sino por su capacidad de derrotar a todos sus adversarios, entre los que acaba de incluir a Donald Trump por negarse a reconocer la victoria de Biden.

McConnell es además un brillante político de muy larga trayectoria mientras Illa sólo lleva un año en la política nacional con pésimo resultado de gestión y con una tristeza infinita con la que espera movilizar al electorado catalán.