Apenas quedan unas horas, no salgas

Cuando solo quedan unas horas para que las campanadas de la Puerta del Sol entierren el terrible año de 2020 y den paso a la esperanza de 2021 las últimas noticias de la pandemia son espeluznantes.

Lo que obliga a extremar al máximo la prudencia y a evitar los festejos muy concurridos porque el virus asesino está ahí, a las puertas, con su negra y amenazante tercera ola y espera recoger con motivo de las fiestas de fin de año miles de cadáveres por todo el mundo.

De manera que no salgas, no festejos multitudinarios, no imprudencias, que los hospitales vuelven a estar saturados en muchas ciudades y las vacunas no van a venir ni irán a la velocidad esperada. Por lo que aún quedan seis meses de Máxima prudencia y contención.

Ahí está el caso de Pekín, donde parecía estar todo bajo control y se han cerrado diez áreas de la ciudad. Y esa es una pésima y significativa noticia que las autoridades de China han tenido que reconocer y no han podido ocultar.

En el Reino Unido su virus súper contagioso ha causado estragos e infectó a 50.000 personas en un solo día causando más de 400 muertes. En Alemania donde Merkel se declaró horrorizada cuando en un solo día se detectaron en su país más de 500 fallecidos en las últimas 24 horas el número de muertos llegó a los 852.

Mientras en los EEUU el experto de La Casa Blanca Anthony Fauci declaró ayer que la epidemia en USA estaba fuera de control y los contagios diarios oscilan entre los 100.000 y los 200.000, mientras las muertes ya superan las 300.000 personas.

En España ayer el número de fallecidos superaba las 350 personas y esa cifra espantosa, que se suma a los 50.000 muertos que ahora reconoce el Gobierno en 2020, y que en realidad son más de 80.000, a algunos les parece moderada en comparación con la de los países de nuestro entorno europeo.

Pero sigue siendo una cifra aterradora, con el telón de fondo de los 80.000 muertos que debería haberle impedido al presidente Sánchez hacer, como hizo ayer, un balance eufórico de su primer año de Gobierno de coalición, tal y como lamentablemente ocurrió.

El virus letal, ni duerme ni descansa y los festejos son su mejor ambiente para expandirse, contagias y para matar. Y estas frenéticas últimas horas de 2020, de salidas apresuradas, de compras, salidas y viajes incluyen un gran riesgo y peligrosidad.