La incertidumbre también afecta a Zidane

Se marchó Maradona en medio de un tumulto de alcance mundial, y ello dio fe de que el fútbol, aunque no triunfe en los EEUU, es el deporte mundial por excelencia. Y en España de manera muy especial y de ahí la inquietud y la expectación que produce todo lo que ocurre en los dos primeros equipos de España, el Barcelona y el Real Madrid.

Al principio de la temporada la expectación giraba en torno a Leo Messi que anunció su deseo de marcharse del Barça. Lo que finalmente se aplazó un año ante el riesgo de una multa millonaria para el argentino. Un Barça que, por otra parte, está pendiente de la elección de su nuevo presidente.

Pero ahora el centro de la atención futbolística española se ha mudado al Real Madrid con motivo de sus recientes y varias derrotas en la Liga y en la Champions -la última frente al Shakhtar 0-2- en las que, el Madrid, además de exhibir que este equipo blanco no mete goles, han puesto en el punto de mira a su entrenador Zinedine Zidane.

De quien ahora se dice que podría ser cesado si el Real Madrid no pasa a los octavos de final de la Champion en el partido que tiene pendiente frente al Borussia Monchengladbach el próximo miércoles día 9.

Sin embargó, el culpable de todo esto no es Zidane, cuyo currículum en el Real Madrid y en la Copa de Europa es impresionante. Sino que más bien está en la dirección del Club que no ha sabido dar respuesta a la marcha de Cristiano Ronaldo, ni renovar una plantilla que ya parece mayor de edad en una parte y demasiado joven en la otra parte.

Y sobre todo que carece de un tridente goleador de primer nivel porque los refuerzos de Jovic y Mariano son muy escasos y Benzemá tampoco está en su mejor momento ni tiene quien lo acompañe en el ataque, tras el fiasco de Hazard.

Vamos a ver qué decide Florentino que es el que manda, a partir del día 9 tras el encuentro con el Borussia. Pero está claro que nadie le puede pedir milagros a Zidane cuando tiene un equipo escaso y la enfermería llena de jugadores lesionados.

Eso sería injusto y un error porque el cambio del ‘mister’ no garantiza ni mucho menos que la llegada de otro entrenador sea Pochetino o Raúl le garantice al Madrid un súbito despertar con goles a granel en lo que le queda de Liga o en los torneos europeos si es que pasan la prueba del Borussia M.

Además los jugadores más emblemáticos de la plantilla blanca, empezando por Ramos y siguiendo por Benzemá, están del lado de Zidane, y eso no facilitaría una buena acogida a un eventual sucesor.

El Real Madrid, en este año convulso y complicado de la pandemia, sin público y sin el Estadio Bernabeu, lo que tiene que hacer ahora es preparar con tiempo y con dinero la renovación del equipo para la temporada próxima porque esta parece muy difícil de remontar en la Liga y la Champion.

Y si Florentino quiere dar un campanazo que traiga a Messi al Bernabéu porque el argentino, en cuestión de meses. se queda en libertad. Lo que no será nada fácil ni tampoco imposible como lo demostró Figo. Pero eso es  demasiado difícil. En realidad el presidente Florentino se conformaría con el astro Mbappé y a buen seguro que Zidane también.