Iglesias, el pavo de Navidad

El líder de Unidas Podemos está entrando en el síndrome del pavo de la Navidad que sabe que en estas fiestas lo van a trinchar. O a lo más tardar para después de que los Reyes Magos le traigan carbón. O puede incluso que sobreviva hasta el día después de las elecciones catalanas del 14 de febrero, el día de los enamorados.

El que puede ser el de su última cita con Pedro Sánchez en La Moncloa, en la que el Presidente le agradecerá su colaboración y le comunicará su cese, lo que a Iglesias no le pillará por sorpresa porque lo ve venir.

Y de ahí el ruido y los aspavientos que está organizando a diario en la recta final de la negociación de los PGE que piensa aprobar con Bildu y ERC. Con los que Iglesias espera poder montar un núcleo duro en el Congreso de los Diputados de hasta casi 70 escaños, sin los que Sánchez, una vez UP fuera del Gobierno, no podrá aprobar ni una sola Ley a no ser que pacte con el PP.

Pero antes de llegar a la cena de Navidad, la noche de Reyes o al día de los enamorados, Iglesias quiere dejar clara su impronta de izquierda radical en los PGE y en los pactos para la aprobación de los Presupuestos, lo que sin duda alguna se aprobarán con los votos de ERC y Bildu y no con los de Cs.

De lo contrario Iglesias retirará sus 35 escaños de los PGE y en ese caso el título de ‘pavo de Navidad’ se lo quedará Sánchez, porque el Presidente, sin los PGE de 2021, no tendría más salida que un adelanto electoral.

De manera que así están las cosas. Hasta que se aprueben los PGE Iglesias tendrá la sartén por el mando. Pero cuando se aprueben será Sánchez el que tenga en sus manos todo el poder.

Iglesias lo sabe y ya está redactando su discurso para el día después de su cese y que comenzará más o menos así:

‘Los poderes económicos, mediáticos y fácticos del Régimen corrupto de la Transición, con la Monarquía del Rey emérito a la cabeza, han provocado la ruptura del Gobierno progresista de coalición, una vez que Pedro Sánchez ha decidido abandonar la senda de la izquierda para reconciliarse con el ala liberal del PSOE. Lo que nos conduce a proclamar que la única salida para la izquierda de este país es la de la III República, que sin duda llegará’.