Blas Herrero se divierte

En el ámbito empresarial y entre destacados accionistas del Grupo PRISA hay bofetadas y carreras para ver quién es el guapo o el más rápido para ofrecerle en bandeja de plata al Presidente Pedro Sánchez y su entorno mediático monclovita (los Barroso/Contreras) el control pleno del diario El País y la Cadena SER, que son los que tienen más influencia en el PSOE y su electorado.

Y entre los pelotas en carrera apareció el lechero Blas Herrero lanzando al Consejo de PRISA una oferta de compra de ambos medios por cerca de 200 millones de euros (valen mucho menos), lo que finalmente el Consejo de Administración de PRISA ha rechazado, no vaya a ser que se les enfade Sánchez.

Pero Blas ha tenido sus minutos de gloria y de fama, lo que le encanta y en realidad lo que buscaba era un trueque: ofrecer El País y la SER a Sánchez a cambio de que el Gobierno le ayudara en su desembarco y en el rescate de Duro Felguera, donde el lechero asturiano tiene sus particulares ambiciones.

O sea, por enésima vez Blas Herrero ha dado el gatillazo en su aparente pretensión de comprar un gran medio nacional de comunicación como lo pregonó decenas de veces diciendo que iba a comprar el ABC, El Mundo, Expansión, El País y pronto hablara de The New York Times o Washington Post. 

Blas Herrero organiza estas fantasmagóricas operaciones generalmente en el bar del Hotel Villamagna de Madrid donde marea a unos y a otros, enseña la fotocopia del cheque de Atresmedia de 200 kilos (solo le queda la mitad), se toma una copa de ‘Sidra El Gaitero’ y luego se va tan contento a su casa de La Finca en el Audi 8 a jugar con sus nietos al Palé. O se sube al Falcón de Alberto Cortina para viajar a China o a Dakar donde ambos (con otros de cuidado) se han montado un banco africano que es otro extraño misterio del encantador y enreda de Blas.

En realidad, a Blas Herrero el Consejo de Prisa le ha hecho un gran favor porque si le llegan a decir que sí y Blas hubiera metido dinero en semejante y ruinoso periódico -que no es ni sombra de lo que fue- lo habría perdido todo. Y, además, no habría tenido ni mando ni influencia, porque eso habría quedado en las manos negras de la Guardia Mora (mediática) de Sánchez.

Es decir, a Blas la falsa operación de PRISA le ha salido bien porque se ha divertido y no ha perdido dinero. Y no como en ‘Renta 4’ donde perdió un pastón y colocó al marido de Cospedal, Ignacio López del Hierro, El que le decía a su amigo el comisario Villarejo en la sede del PP y cuando María Dolores iba a contratar a Villarejo para espiar al romántico Javier Arenas eso de: ‘baratito, ¿eh?’.

Blas es un artista y el amo de Kiss FM, una emisora que ya no pone música relax sino mucho ruido, porque a lo mejor Blas ha contratado a Kiko Rivera de D.J., y por eso ya no suenan Sinatra ni la Pantoja en ese dial que Blas quería fusionar con Los 40 Principales, pero no ha sido posible. ¡Qué le vamos a hacer!, otra vez será.