La indecencia política de Ábalos

El ‘estado mayor’ de Pedro Sánchez en el Gobierno y en el PSOE deja mucho que desear y es, desde la marcha a la UE de Josep Borrell, quien si era un peso pesado de la política, el de menor nivel de todos los que han ocupado la dirección nacional del PSOE desde el inicio de la Transición.

En el Gobierno, la persona de confianza de Sánchez es la vicepresidenta Carmen Calvo, la que ya dio muestras de debilidad política cuando, en la reunión de Pedralbes de la ahora olvidada Mesa de Diálogo catalana entre Sánchez y el inhabilitado Quim Torra, a Calvo le colaron por la escuadra el gol del ‘relator’ para mediar entre el Gobierno de España y la Generalitat.

En el PSOE los dos dirigentes de mayor relevancia que le acompañan a Sánchez son el ministro de Fomento, José Luís Ábalos, famoso por sus mentiras y rocambolesco encuentro con la vicepresidenta de Venezuela Delcy Rodríguez, y la portavoz del Grupo Socialista del Congreso Adriana Lastra, cuyas actuaciones y discursos políticos son de una mediocridad manifiesta.

Con este ‘tridente’ que acompaña a Sánchez en su andadura política se entiende muy bien que Pablo Iglesias, Irene Montero y Pablo Echenique le coman la merienda a sus adversarios del PSOE con gran facilidad y cada vez que tienen una disputa o una negociación de por medio.

Sabíamos que Ábalos era, fruto de su inseguridad y falta de ‘autoritas’, un patán de la política. Y como ministro de Fomento no se le conoce nada que aporte la menor novedad o interés en su gestión.

Pero sus recientes declaraciones de elogio y agradecimiento a Bildu por apoyar los PGE diciendo además que el partido filo etarra es mucho ‘más responsable’ que el PP, porque los populares no apoyan los PGE y Bildu sí, nos parece un gigantesco disparate y una indecente actuación política.

Semejante elogio a Bildu como partido ejemplar y responsable, que se niega a condenar los 800 crímenes de ETA, es una indecencia política por parte de un Ministro de España y un dirigente del PSOE, partido que tiene a muchos dirigentes y militantes entre las víctimas de ETA.

Y eso ya es un baldón y un estigma que Ábalos, el nuevo padrino de Bildu, no se podrá quitar de encima nunca y le acompañará en su vida política y en su responsabilidad personal. Y de lo que ha hecho Ábalos con Bildu tiene gran parte de responsabilidad Pedro Sánchez y el conjunto de dirigentes nacionales y regionales del PSOE, que no han salido a pararle los pies a este personaje que ha mancillado los cargos que ocupa en el Gobierno y en el PSOE. Lo que ya no tiene arreglo ni marcha atrás y lo que los familiares y los amigos de las víctimas de ETA nunca le perdonaran.