Kiko Rivera es la estrella nacional

Estamos aquí en esta España enferma y arruinada obsesionados por la clase política, el fin de Régimen, la fortuna oculta del Rey Emérito, las intrigas y las mutuas puñaladas de Sánchez e Iglesias, o de Casado y Abascal.

Estamos perdiendo el tiempo con el careo de Fernandez Díaz contra su ex secretario de Estado, Martínez, y siguiendo a miles de kilómetros la inútil resistencia de Donald Trump a reconocer a Biden, y el pueblo español, el pueblo llano y verdadero, enganchado a la droga dura de Telecinco y de su nueva estrella nacional ¡Kiko Rivera!

Y todo el mundo llorando a moco tendido por el nuevo drama de Kiko Rivera que acusó a su madre Isabel Pantoja de haberle engañado y robado la finca La Cantora que su padre, el torero Paquirri muerto en la plaza de toros de Pozoblanco de una traicionera corná, dejó en herencia a Kiko y su hermana.

En la España profunda y marujera ayer no se hablaba de otra cosa. Y está claro que Telecinco se lució con cuatro horas de programa especial titulado ‘Cantora, una herencia envenenada’, preñado de anuncios y con llamadas sorpresa del hermano Fran Rivera, apoyando a Kiko, como también lo hizo Cayetano y todos ellos a tiros y a palos con la mala de la película.

Todos contra Isabel Pantoja, gitana, tonadillera, la viuda de España y luego presa por sus negocios en Marbella y ahora víctima del feroz ataque de su hijo del alma y cuerpo, Kiko que se habrá llevado un pastón por programa. Diciendo eso de ‘mala madre’, o ‘me has robado y me has engañado’.

Y luego vendrán otros espectáculos porque la Pantoja cobrará el doble para responder a Kiko en la misma televisión. Y, si todo sale como lo imaginamos que está previsto en este fantástico culebrón sentimental, torero y español, luego llegará el encuentro final en la tercera fase de la madre y el hijo en vivo y en directo, todos llorando, con los bolsillos llenos de millones y Telecinco batiendo todos los récords de la audiencia televisiva nacional.

Y como broche de oro y en un cuarto programa Telecinco ofrecerá a Isabel Pantoja un concierto exclusivo de su espectáculo habitual que acabará con Isabel cantándole al amor de su vida ‘Marinero de luces’ y que acabará con el abrazo a sus hijos y el bolso repleto de millones para volver a comprar La Cantora y completar un bonito final.