Los PGE no serán del Gobierno sino de Sánchez

Dicen Rufián, García Page y Casado que quien manda en el Gobierno no es Pedro Sánchez sino Pablo Iglesias. Y así parece en todo el debate sobre el contenido y las negociaciones de alianzas para la aprobación de los PGE.

Pero que no se equivoque nadie porque una vez aprobados los PGE la estabilidad que ello comporta no se aplica al Gobierno de coalición sino al Presidente Sánchez.

Porque el Presidente, con dos años de estabilidad por delante, puede hacer dos cosas que no puede hacer Iglesias: puede hacer una crisis de Gobierno cuando quiera y echar a Iglesias y a sus ministros de Podemos; y también puede disolver las Cortes y convocar elecciones generales.

De manera que por ahora manda Iglesias y por ello ha decidido expulsar a Arrimadas de los PGE y favorecer a Junqueras y Otegui, en pos de la que se llama mayoría Frankenstein de la investidura. Actuando Iglesias como si fuera el ‘capataz’ de Sánchez, quien lo deja hacer a sus anchas porque el presidente necesita los 35 escaños de Podemos para aprobar los PGE.

Ahora bien con los PGE en el bolsillo, dos años de estabilidad por delante y seis meses de ‘estado de alarma’ aprobados, Sánchez no necesitará nada especial de Iglesias y de su partido. Y a partir de ese momento parece que Sánchez no consentirá más desplantes ni más amenazas de Iglesias.

Salvo que el Presidente esté decidido a liquidar el Régimen de la Transición con la ayuda de Iglesias, Junqueras y Otegui. En cuyo caso continuará con Iglesias en el Gobierno hasta que la legislatura se acabe.

Pero con Sánchez nada se puede asegurar porque es capaz de cualquier cosa y es especialista en no cumplir sus promesas de manera que, una vez que se aprueben los PGE, cualquier cosa puede pasar.

E imaginamos que eso lo sabe Iglesias y que le preocupa y por ello quiere dejar su impronta e imponer su ley de aquí hasta que se voten los PGE. Y luego ya veremos pero que nadie se equivoque Sánchez con los PGE en el bolsillo tiene más seguridad y más poder.