Euforia con la vacuna y 411 muertos en 24 horas

El aparato oficial de la propaganda del Gobierno sobre la crisis del virus COVID-19 sigue funcionando a toda velocidad para ocultar la gravedad y la realidad de la situación sanitaria española. Sin que el Ejecutivo tome el mando nacional e imponga serias restricciones a los contagios desde su nuevo ‘estado de alarma’ que se niega a utilizar.

Ayer se anunció que en las últimas 24 horas han muerto 411 personas (en realidad serán muchas más) como consecuencia del coranovirus. Y esta macabra y lamentable cifra la difunde el inefable Fernando Simón como si ello fuera algo lógico y natural.

Y lo que es peor, el tal Simón nos anuncia que esta cifra de fallecidos va a aumentar en los próximos días hasta que ‘dobleguemos la curva de esta segunda oleada’, lo que nadie sabe cuándo llegará.

Pero para ocultar este nuevo fracaso de la gestión pública sanitaria y echar las culpas a las CC.AA. el Gobierno de Sánchez echa las campanas al vuelo presentando como inminente vacuna de los laboratorios Pfizer. Y anuncia que en España se iniciará el proceso de vacunación a primeros de 2021, lo que desde luego está por ver y no será verdad.

Aquí en España lo urgente y prioritario son los PGE de Pedro Sánchez y de Pablo Iglesias que hoy comienzan a tramitarse en el Congreso, en pos de que el Gobierno de coalición consiga acabar la legislatura.

Pero lo de la crisis sanitaria se está dejando en un segundo plano a pesar de que, con toda certeza, están muriendo en España más de 500 personas al día y que en muchos hospitales y centros de primera asistencia empieza a notarse la saturación de los enfermos del COVID-19. Y de que el personal sanitario sigue siendo muy escaso y está tan cansado como indignado.

Y Pedro Sánchez y Pablo Iglesias sin ocuparse de la crisis y sin visitar un hospital o residencia de los ancianos. Y sin ponerse al mando de la batalla sanitaria nacional que delegaron en las CC.AA. Donde no existen criterios ni medidas uniformes, sino que cada uno va a su aire y con medidas diferentes y entre territorios vecinos dispares y no coordinadas ni complementarias.

De aquí a finales de esta semana la situación va a empeorar y entonces iremos hacia los más duros confinamientos, regionales o nacionales, porque está claro que este desconcierto y confusa gestión así no puede continuar.