Lecciones a España en la despedida de Trump 

El mal perder y la abrupta despedida del presidente Trump atacando la Democracia y no reconociendo su derrota nos ha dejado mensajes que a algunos dirigentes políticos españoles les debería obligar a reflexionar.

Especialmente a quienes, desde el populismo de la extrema izquierda y la extrema derecha, están fomentando la destrucción de las instituciones, la Transición y las más elementales reglas de la convivencia democrática y ciudadana.

No en vano Pablo Iglesias coincide con Trump en sus ataques a los jueces, la UE, las libertades y los medios de comunicación. Y  Santiago Abascal hace algo similar con Europa, el cambio climático y la inmigración.

‘Los extremos se tocan’ se dice en España y el modelo de Donald Trump que ahora, afortunadamente, se acaba nos deja lecciones que nadie debe despreciar.

Y que se cuide mucho Pedro Sánchez -que miente tanto como Trump- de la tentación autoritaria y temeraria del compañero de Gobierno Pablo Iglesias porque ese camino conduce a un callejón sin una salida del que nadie puede escapar. Máxime cuando ahora, en nuestro entorno europeo, la calidad de la vida democrática se ha convertido en condición ‘sine que non’, para recibir ayudas europeas en este tiempo de crisis económica infernal.

Si Iglesias sigue intentando poner patas arriba el orden constitucional -con la inagotable ayuda que ofrecen las distintas andanzas del Rey Emérito- los españoles responderán. Y puede también que buena parte del PSOE, como buena parte del Partido Republicano se ha sublevado contra los coletazos furiosos de Trump en su despedida.

Y lo mismo le puede ocurrir -como le pasó a Salvini en Italia- a Abascal si el líder de Vox, partido con el que acaba de romper Pablo Casado desde el PP, mantiene sus posiciones extremas ahora que su líder máximo, Trump, al que Vox le pronosticaba la victoria, acaba de ser derribado con estruendo por el pueblo americano.

La Democracia americana, como la española, con sus defectos incluidos, sigue siendo el mejor de los regímenes posibles en el mundo occidental. Y quien se salga de ese entorno políticamente no sobrevivirá.