Arrimadas contra la lengua castellana

El partido Ciudadanos que preside Inés Arrimadas está pisando con fuerza la línea roja de la legalidad constitucional al pretender pactar con Sánchez y con Iglesias unos PGE, que podrían compartir con el golpismo catalán de ERC tras la eliminación en Cataluña de la lengua castellana como lengua oficial del Estado que es en el territorio español y como la lengua vehicular en la enseñanza en Cataluña.

Esto es lo que exige ERC para apoyar, con Cs, los PGE de 2021 de Sánchez e Iglesias y lo que ya han acordado PSOE, Podemos y ERC, a pesar que algo así es absolutamente inconstitucional. Y un daño irreparable para el conjunto de los ciudadanos de Cataluña, el territorio en donde nació Cs, lo que sus votantes no se lo perdonarán en las elecciones del próximo 14 de febrero.

De manera que ya está bien del cinismo de Arrimadas y la desvergüenza de su portavoz Bal que dice que ellos apoyan los PGE de Sánchez e Iglesias ‘para salvar vidas y empleos’, lo que es el colmo de la desfachatez. Y lo que podría tener consecuencias en las relaciones de Cs y el PP. Sobre todo una vez que Casado parece decidido a virar hacia el centro de la política.

Naturalmente lo más grave de todo ello es que sean Sánchez y el PSOE los que abanderen la paulatina liquidación de la lengua castellana en Cataluña, como un pago más en especies al preso golpista Junqueras para que ERC les apruebe los PGE, lo que se sumará a los prometidos indultos que están al caer.

Pero Sánchez ya sabemos como las gasta con tal de seguir en el poder, como sabemos el desprecio que Iglesias siente de España y lo español. Y como además están prohibidas las manifestaciones por causa del ‘estado de alarma’ imperante pues lo de liquidar el castellano en Cataluña será como coser y cantar.

Y ¿qué hacen ante todo esto Inés Arrimadas y su adjunto Edmundo Bal? Pues taparse la nariz, mirar hacia otro lado y disimular mientras Sánchez compra su estabilidad con soberanía nacional. Por ello no resulta extraño que José Manuel Villegas, el que fuera número dos de Cs con Albert Rivera, se haya incorporado a una Fundación del PP. Y puede que otros le sigan.

Y puede incluso que Sánchez, después de que Arrimadas ya se le haya ofrecido para los PGE, al final desprecie el apoyo de Cs y opte por ERC como quiere Iglesias y lo exige Junqueras. El que no olvida al que fue en Cataluña el españolista partido de Albert Rivera del que Arrimadas no cesa de alejarse no sabemos bien con qué objetivo y estrategia y sabiendo como debería que ésta su nueva relación con Sánchez puede acabar muy mal e incluso convertirse en una encerrona de la que Cs difícilmente escapará.