Las nuevas tarjetas ‘black’

La Fiscal General del Estado y ex ministra de Justicia Dolores Delgado ha enviado al Tribunal Supremo para su investigación la sorprendente noticia de que el Rey Emérito Juan Carlos I, la Reina Sofía, y algunos de sus nietos, han podido utilizar tarjetas ‘opacas’ (Black) para gastos personales de viajes y compras en los años comprendidos entre 2016 y 2018.

Un tiempo en el que don Juan Carlos no disfrutaba de la inviolabilidad, tras su abdicación en 2014 por lo que puede ser objeto de investigación oficial.

La noticia, cuya filtración a la prensa está en investigación y podría señalar al ex juez Baltasar Garzón, pareja de la fiscal Delgado, ha provocado un lógico revuelo político e informativo que daña, más si cabe, la imagen devaluada de La Corona. Sobre todo porque afecta al alto prestigio de la Reina Sofía, que hasta ahora era la persona más respetada de la Familia Real por la opinión pública española.

De confirmarse todo esto, los hechos pueden ser considerados presuntos delitos de ‘fraude fiscal y blanqueo de capitales’, lo que sería motivo más que suficiente para la investigación del Tribunal Supremo, porque don Juan Carlos sigue estando aforado, aunque ya no disfrute de inviolabilidad,

En cuanto al origen de las tarjetas todo apunta a que estas pueden estar relacionadas con una cuenta corriente depositada en Méjico conectada con las tarjetas y que, al parecer, pertenece a un rico empresario mejicano, Sanginés-Krause, amigo del Rey Juan Carlos que se abría prestado a emitir las tarjetas en cuestión.

Las que cabe imaginar que don Juan Carlos les entregó a la Reina Sofía y a algunos de sus nietos y que, afortunadamente, nada tienen que ver con la persona y la familia directa del Rey Felipe VI.

El que, a buen seguro, estará muy preocupado con estas investigaciones que dañan la imagen y prestigio de la Monarquía y que implican a su madre la Reina Sofía en las andanzas del Rey Emérito. El que al parecer permanece en Abu Dhabi y que parecía estar ya exculpado de la investigación que el TS llevaba a cabo sobre otros hechos ocurridos bajo su mandato real, cuando estaba protegido por su inviolabilidad que por lo tanto se van a archivar.