Luna llena azul en Halloween y elecciones USA 

Noche de Halloween con luna azul y llena (de agua) en vísperas de las muy esperadas elecciones presidenciales de los EE.UU., y en confinamientos,  cierres de ciudades y toques de queda, por todo el mundo que sin duda va a estropear esta fiesta de los niños (truco o trato) y las de los mayores con sus disfraces y reuniones familiares y de amigos.

Los que están exentos de estas restricciones son los zombis, las brujas y vampiros -en la política hay muchos de estos personajes- que acudirán a los festejos de las calabazas iluminadas de esta cita de juegos con la muerte que, por ejemplo, tanta relevancia tiene en la tradición y sociedad mejicana.

Y que en España verá alterado el tradicional ‘día de los difuntos’ del 1 de noviembre, porque muchos familiares, bloqueados por los cierres de las CC.AA., no podrán viajar para ofrecer flores y oraciones a sus familiares perdidos y enterrados en lugares alejados de su residencia habitual.

Lo que aumentará la tristeza personal y familiar, en este año que ya es el mas trágico de los recientes anteriores para decenas de miles de familias por la hecatombe de esta pandemia en España. La que probablemente, y en cifras reales, está por encima de los 65.000 fallecidos, lo que sitúa a nuestro país en el liderazgo mundial de muertes por Covid-19, en la proporción al número de habitantes, lo que constituye un enorme y trágico balance.

Del que sin duda se pueden derivar serias responsabilidades políticas, e incluso judiciales, por la pésima gestión de la crisis sanitaria a nivel nacional y regional. Y muy especialmente por las miles de muertes ocurridas en las residencias de ancianos donde se vivieron escenas dantescas y hubo casos flagrantes de abandono sanitario y asistencial.

Pero volviendo al Halloween americano y a su fiesta electoral del martes 3 de noviembre (solo quedan tres días) este fin de semanas asistiremos a una trepidante recta final de la campaña electoral con un Donald Trump que está preocupado con las encuestas y truena en mítines contra su adversario Joe Biden, quien también está subiendo el tono de su confrontación con Trump.

Elecciones apasionantes y de serias consecuencias políticas para todo el planeta porque está en juego el nombre del nuevo emperador de la que es primera potencia del mundo.

Y elecciones en las que se anuncia -por causa de la pandemia y temor a las colas en los colegios electorales- un histórico voto por correo de cerca de 80 millones de electores, más de la mitad de los esperados votantes, lo que por otra parte augura con conflictivo recuento y una tardía proclamación del nombre del vencedor.

Se teme incluso que si gana Biden en ese caso Trump se resistirá a felicitar a su adversario y a reconocer la derrota escogiendo la opción del ‘truco’ en vez de aceptar el ‘trato’ democrático y constitucional.

Veremos que pasa pues el martes en la esperada larga la noche electoral americana (en la madrugada española del miércoles 4 de noviembre) porque hay mucho poder en juego. Y porque aunque Biden figura como el favorito en las encuestas cualquier cosa puede pasar. No en vano y como dicen en Galicia, ‘brujas, haberlas haylas’, y cruzadas de brazos no estarán.