Vox en pie de guerra contra el PP

Para votar que no a la moción de censura de Vox contra Sánchez el líder del PP Pablo Casado no necesitaba hacer alarde de su animadversión virulenta y personal contra Santiago Abascal al que entre otras lindeces los llamó el ‘monosabio de Iglesias’.

Abascal, desconcertado y prudente en su réplica dijo que no romperá los pactos de Gobierno con el PP en Andalucía, Madrid y Murcia. Pero está claro que van a hacer imposible la gobernabilidad en esas tres CC.AA. tal y como ya se aprecia en el bloqueo anunciado por Vox a los Presupuestos de la Junta de Andalucía.

Y no digamos en la Comunidad de Madrid de donde ayer el PP madrileño lanzaba un tuit diciendo ‘si a España y no a Vox’. Pues que se prepare el PP madrileño porque la maquinaria de Vox se pondrá en marcha en breve y a Casado y a sus gobiernos autonómicos les van a marcar el territorio y no les van a dejar en paz ni un solo momento.

Y además y desde su punto de vista con razón. Porque Arrimadas votó ‘no’ a la moción de censura pero fue crítica y respetuosa con Abascal, mientras Casado, sorprendentemente, se lanzó a su yugular con burdas maneras que no conocíamos en el líder del PP y que en el debate de ayer no utilizó contra Sánchez ni contra Iglesias.

Vox ya está en pie de guerra con el PP y no habrá tregua ni descanso y la ‘guerra civil’ entre los dos partidos de la derecha, que jalearán los medios audiovisuales de la izquierda, será larga y sin cuartel.

Y también puede abrir discrepancias en el seno del PP desde donde ayer Cayetana Álvarez de Toledo, que votó contra la moción de Vox, acusó a Casado de no haber abierto un debate interno en el PP sobre la moción de censura, insistió en que se debió de optar por la abstención y calificó de ‘injusto y error’ el ataque personal de Casado a Abascal.

Y esto es sólo el principio de una crisis en la derecha española que veremos qué efectos tiene entre su electorado y que no tiene un posible arreglo, una vez que la fractura de los puentes tendidos entre ambos partidos saltó por los aires en el Congreso de los Diputados y no la podrán reparar.