Trump llama ‘idiota’ a Fauci

Si como anuncian las encuestas electorales de los EE.UU. el próximo día 3 de noviembre los norteamericanos elegirán a Joe Biden nuevo presidente y le darán una patada en el trasero a Donald Trump, serán los grandes medios de comunicación USA, de cualquier tendencia política, los que pronto van a echar de menos a Trump que se ha revelado como el payaso más grande de la historia de la política americana y puede que del Planeta.

Ayer mismo, sin ir más lejos Trump dijo que su primer asesor científico para la lucha contra la pandemia del coranovirus, el doctor Anthony Fauci, ‘es un idiota’. Y añadió: ‘si le hubiéramos hecho caso en vez de 200.000 muertos ahora tendríamos 500.000’.

A lo mejor algo parecido es lo que en España Pedro Sánchez debía haber dicho del ministro Illa, o Pablo Casado de Isabel Ayuso. Pero Trump es un crack de la escena político-mediática, además del peor presidente de la historia de los Estados Unidos, y suele llevar decenas de cámaras de tv a sus espaldas en cualquier sitio a donde va.

Y ayer le llamó idiota a su asesor porque el pobre doctor Fauci se había atrevido a contar al canal CBS de tv que cuando vio a Trump, en un acto multitudinario en La Casa Blanca para presentar a la juez Barret como su candidata al Tribunal Supremo y con muchos invitados y el propio Trump sin mascarilla, se dijo ‘madre mía’, se echó las manos a la cabeza y en ese momento adivinó que Donald Trump se iba a infectar del Covid-19 como luego ocurrió.

Pero Trump, sigue en la campaña electoral y se presenta -suponemos que atiborrado de fármacos y con una larga escolta de médicos a su alrededor-, ante sus seguidores como el mismísimo Superman, cuando faltan sólo dos semanas para la noche electoral americana que se anuncia como un nuevo Halloween de la política estadounidense.

Como el Halloween en La Casa Blanca del pasado año en el que Trump y Melania se mofaron de un niño que iba disfrazado de Minion y le pusieron chocolatinas en la cabeza del disfraz mientras él extendía su manos a ver si le daban algo como al resto de los pequeños. Una gracia muy poco graciosa de Trump.

El que está furioso con Fauci al que acusa de soltar bombas cada vez que habla a los medios y al que ha amenazado con despedirlo de su puesto de asesor, lo que a buen seguro al doctor le da absolutamente igual.

En realidad Trump está calentando motores para su próximo y último debate en tv con Biden, previsto para las tres de madrugada del viernes próximo (hora española). Un encuentro que para muchos analistas puede ser la última oportunidad de Trump para remontar el importante retraso que frente a Biden lleva en las encuestas.

Lo que por difícil que parezca nadie debería descartar. A sabiendas todo el mundo que si Trump pierde también montará su espectáculo particular y dirá que hubo fraude electoral o cualquier otro disparate. Aunque antes de llegar a esa noche del verdadero Halloween político americano todavía tenemos que asistir al último debate presidencial en el que, a buen seguro, Trump no defraudará.