Crece la alarma sanitaria y la indignación ciudadana

Mientras los dirigentes políticos se pelean en el Parlamento -como lo vimos ayer- las colas en los ambulatorios de sanidad de casi toda España, y especialmente en Madrid, se hacen largas y eternas entre la desesperación de los ciudadanos que empiezan a sublevarse ante semejante descontrol político y sanitario.

Del que se ha inhibido el Gobierno de España, a igual que en la Educación, dejando toda la responsabilidad en manos de las CC.AA. entre las que no existe coordinación, y donde crece la tensión por el monto de contagios que pasan o pueden pasar de una a otra región limítrofe.

Las cifras de ayer son alarmantes 4.730 contagios en un solo día y 239 personas fallecidas. Unos datos que nos transportan a los niveles de los últimos días del estado de alarma, lo que resulta más que preocupante sin que el Gobierno de Sánchez tome cartas en esta dramática situación.

La que en la Comunidad de Madrid está alcanzando cotas peligrosas en medio de la confusión imperante en el seno del Gobierno madrileño desde donde ayer se anunciaron posibles confinamientos de barrios y luego se desmintieron. Y ello porque la presidenta Ayuso no informó al vicepresidente Aguado y la divergencia entre ambos acabó en enfado y sin anuncio alguno de cualquier nueva y preventiva decisión.

El desastre de la gestión sanitaria madrileña es enorme y está poniendo en peligro la vida y la salud de los madrileños, como ya ocurrió meses atrás con las residencias de ancianos en la CAM.

Por todo ello y el enorme desbarajuste en los centros de asistencia primaria por falta de atención a los enfermos del Covid-19 y de otras enfermedades, estamos a la espera de que reaccione el Gobierno de España y empiece a tomar en serio la gravedad de la ‘segunda oleada’, de la que huye Sánchez ante el temor de tener que tomar medidas drásticas que puedan afectar a la recuperación de la economía.

Otro capítulo de malas noticias porque el Banco de España anunció ayer que la caída del PIB en 2020 puede llegar hasta el 12,6 %. Y todo ello cuando parece que los PGE de 2021 no estarán listos hasta el próximo año, por lo que habrá que volver a prorrogar los PGE de 2018. Losque no son los adecuados para reactivar la economía y el empleo ni para recibir pronto los fondos de la UE.

Estamos empezando a regresar a donde estábamos el pasado mes de junio y ello es una pésima y desalentadora noticia para el conjunto de la sociedad. ¿Qué hacer? Los gobernantes no lo saben pero si esto sigue así muy pronto se van a enterar que vamos caminos de un estallido social.