Ayuso, la extraterrestre

No sabemos si hay vida en Marte o en Venus, a pesar de los nuevos indicios que tienen soliviantados a los científicos. Pero que hay vida en el Universo además de en el Planeta Tierra eso es indiscutible. Y buena prueba de ello la tenemos en la Comunidad de Madrid y en su presidencia con la caótica y a la vez demencial Isabel Ayuso, que parece una extraterrestre llegada desde otro planeta.

Una persona extraña bajo cuyo aspecto se puede esconder -como aquellos lagartos de la serie televisiva ‘V’ de mediados de los años 80- un ser extraño de asustada mirada y confuso hablar que nadie sabe como ha conseguido llegar a la presidencia de la Comunidad de Madrid.

Y que cada vez que habla en público, como ayer en la Asamblea de Madrid, los primeros dirigentes del PP, con Pablo Casado a la cabeza, se meten de manera impulsiva debajo de sus mesas de despacho como si los techos de la sede de Génova 13 se fueran a desplomar.

Ayer Ayuso culpó a las condiciones de vida de los inmigrantes que habitan en Madrid del incremento de los rebrotes del coronavirus en la CAM. Y ello después de soltar una colección de improperios y descalificaciones a sus adversarios políticos y de decir una sarta de majaderías e idioteces.

Las que deberían de alarmar no solo a la dirección nacional del PP, ante el riesgo de que se esconda una ‘lagarta V’ bajo el cuerpo de Ayuso, sino que  también habría que alertar a los servicios psiquiátricos de la Comunidad de Madrid.

Porque cabe la posibilidad de que Ayuso sea terrícola pero que no esté en sus cabales, como muy bien lo avisó el alcalde de Valladolid Óscar Puente cuando la calificó de ‘dudoso equilibrio mental’.

Sea lo que fuere, loca, incapaz o extraterrestre, lo cierto es que la pobre Ayuso está desbordada, fuera de sí y sufriendo un tormento excesivo del que Pablo Casado, aunque solo sea por compasión y humanidad, la debe liberar lo antes posible. Y antes de que ocurra algún incidente de mayor cuantía en la Puerta del Sol.

Por mucho menos de lo que ocurre con Ayuso en la CAM Casado, que no gana para disgustos, cesó a Cayetana Álvarez de Toledo como portavoz del PP en el Congreso de los Diputados. Pero parece que Casado agotó todas sus fuerzas en ese empeño y no quiere más líos de los que tiene en estos momentos con la ‘Operación Kitchen’ que no cesa de crecer.

Pero, a pesar de todo eso, Casado a esta pobrecita la tiene que socorrer y sacarla como sea y cuando antes de la Comunidad. Y lo decimos muy en serio porque la imagen que ofreció ayer en la Asamblea de Madrid era para echarse a temblar.