El portavoz Almeida otro error de Casado

El nombramiento del alcalde de Madrid José Luis Martínez Almeida como portavoz nacional del PP se está convirtiendo en el tercer gran error de Pablo Casado tras haber elegido a Isabel Ayuso como presidenta de Madrid y a Cayetana Álvarez de Toledo como portavoz en el Congreso.

Almeida no puede ser el alcalde de todos los madrileños y a la vez portavoz del PP, ni puede repartir su tiempo de trabajo entre ambos cargos, porque lo de ser primer edil madrileño le obliga a la plena dedicación al cargo y para ello recibe un sueldo público.

Además Almeida no tiene experiencia ni conocimiento de la política nacional y si se entromete en el debate nacional desde la alcaldía ello justifica que el Gobierno, como ya lo ha hecho el presidente Sánchez, critique la gestión de los gobernantes de Madrid.

Así ha ocurrido con la mala gestión de Ayuso en la crisis sanitaria madrileña que vuelve a empeorar y donde la presidenta madrileña acumula muy graves responsabilidades políticas. Y puede que penales en relación con la muerte de cientos de ancianos en las residencias de la tercera edad y a los que no se les permitió el traslado a los hospitales.

Almeida además se ha metido en polémicas con Álvarez de Toledo donde tiene todas las de perder, y pronto empezará a tener problemas en el seno del Ayuntamiento con la oposición madrileña con la que había conseguido una buena relación inicial.

El origen de todos estos nombramientos fallidos de Casado está en su mala decisión de haber depurado y marginado a la gran mayoría de dirigentes y ex gobernantes de los equipos de Mariano Rajoy. Y entre ellos a todos los primeros responsables del ámbito económico que tan importantes son ahora para el debate político y presupuestario nacional.

Estos errores de Casado lastran su liderazgo en la Oposición en un tiempo crucial para España y cuando Sánchez e Iglesias están enfrentados en el seno del Gobierno de coalición y el país necesita unos PGE urgentes para 2021 sobre los que desconocemos que exista un modelo del PP.

Mientras, Almeida, que parecía haber entrado con buen pie en la Alcaldía de Madrid ahora se está quemando en la política nacional donde está abrasada su compañera Ayuso. A la que el PP le quiere hacer una crisis de Gobierno con dirigentes de Génova 13 para intentar frenar su constante fracaso y su clara inestabilidad física y emocional.