Carmen Calvo, la intrigante del Gobierno

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Las intrigas y filtraciones (e intoxicaciones) que maneja la vicepresidenta Carmen Calvo están en el origen y tienen que ver con el cabreo de Pablo Iglesias y su órdago al presidente Sánchez del pasado viernes, cuando le anunció el veto de UP al pacto presupuestario con Cs y la exigencia de priorizar el acuerdo de los PGE con ERC.

La vicepresidenta Calvo, a la que los soberanistas catalanes con Torra y Artadi a la cabeza le tomaron el pelo en Pedralbes y le colaron el gol de ‘el relator’, se ha convertido en el ‘hada madrina’ de Inés Arrimadas y es la que filtra mensajes e intrigas del Gobierno a su ‘niño’ preferido del diario El País.

Y resulta que Iglesias está hasta la punta de la coleta de Calvo. A la que no puede ni ver su pareja Irene Montero porque las dos se disputan el liderazgo del feminismo en el Gobierno (ambas se contagiaron en la manifestación del 8-M que nunca debió de celebrarse con la pandemia en marcha).

Y ambas se tiran los trastos a la cabeza sobre la chapucera ‘ley de libertad sexual’ que, como bien escribió el maestro Enrique Gimbernat al diferenciar los delitos de acoso y agresión sexual, da la impresión que solo está hecha para el caso de La Manada’.

Naturalmente, las filtraciones y titulares de El País y su silencio editorial sobre el órdago y la humillación de Sánchez por parte de Iglesias, Calvo lo hace con el consentimiento de un Sánchez que se ha quedado de piedra con el puñetazo que dio Iglesias sobre la mesa del Consejo de Ministros.

El que se reúne hoy y tras el que cabría esperar una comparecencia ante los medios de Iglesias pidiendo disculpas a Sánchez por haberle dicho lo que puede y lo que no puede hacer. Y ya veremos si Iglesias se allana y se porta bien en este ‘regreso al cole’ de un Gobierno que está roto y no sabe que hacer.

Pero mientras tanto Calvo, con ayuda de Calviño y M.J. Montero, sigue en su guerra particular contra Iglesias y ERC porque saben: que ahora se va a calentar el conflicto catalán, que el precio que pone ERC a los PGE es muy alto (indultos y consulta) e impagable en plena crisis nacional.

Y porque está claro que pronto habrá bronca con Torra cuando lo inhabilite el Tribunal Supremo y ERC no querrá nada con el Gobierno de España en esta pre campaña electoral que ya está en marcha en Cataluña.

Esta Carmen Calvo, egabrense y hermana de un andalucista de pro, es una niña muy traviesa que suele decir cosas asombrosas y que ahora se dedica a la intriga nacional. Y está encantada con la caída de Cayetana y sueña con el día en el que Sánchez llame a Iglesias para cesarlo. Y si hace falta incluso camino de un adelanto electoral.

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