Los soberanistas catalanes presos, huidos y a palos

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El fracaso del golpe catalán, ‘el procés’, no cesa de crecer y ahora, a pocos días de la Diada del 11 de septiembre, sobre la que pesan los riesgos del contagio del COVID-19 ampliamente extendido en Cataluña por los errores de Quim Torra, el independentismo llega a su fiesta con la mayoría de los jefes del golpe del 27-0 condenados por el Tribunal Supremo y en prisión.

Y con el expresidente Carles Puigdemont huido de la justicia y todavía pendiente de un suplicatorio de España ante el Parlamento Europeo, que le puede quitar la inmunidad para luego ver que decide la justicia belga sobre su posible extradición a España.

Un Puigdemont enfrentado abiertamente al líder de ERC Oriol Junqueras y a sus antiguos compañeros del PDeCAT que le han presentado una demanda en los tribunales reclamando las siglas de JxCAT que Puigdemont pretende utilizar en los comicios catalanes del otoño.

Y todo ello mientras la exdirigente de PDeCAT Marta Pascal ha creado un nuevo partido catalanista el Partido Nacionalista Catalán (PNC) apoyado por el PNV vasco. Y mientras cargos públicos del PDeCAT no cesan de huir de esta formación unos para irse con Pascal y otros con Puigdemont.

Un PDeCAT heredero de Convergencia, cuyos anteriores dirigentes están siendo juzgados por la corrupción del 3 % de los gobiernos de Artur Más, y cuyo fundador, el expresidente Jordi Pujol, está a punto de sentarse, con su familia, en el banquillo acusados del delito de ‘organización criminal’.

Sin duda todo un espectáculo lamentable en una Cataluña hoy marcada por la epidemia y la ruina (la temporada turística de este año ha sido desastrosa) y cuando el presidente Torra está a punto de ser inhabilitado por el Tribunal Supremo.

El TS que investiga la presunta corrupción de la portavoz de PDeCAT en el Congreso, Laura Borràs. Mientras que en la Audiencia Nacional se está a la espera la sentencia del juicio del mayor de los Mossos Trapero y de otros de sus colaboradores en el golpe catalán.

Y en medio de esta gran trifulca política, judicial y soberanista todos estos personajes están pendientes de la fecha de las elecciones catalanas a las que desea presentarse Oriol Junqueras como el candidato de ERC a la presidencia de la Generalitat para lo que necesita el indulto del presidente Sánchez. Y un ERC cuya secretaria general, Marta Rovira, permanece huida de la Justicia en Suiza y con el que Pablo Iglesias pretende que Pedro Sánchez pacte los PGE de 2021, marginando la opción de Cs que es la prioridad de Sánchez.

Menudo espectáculo y menudo fracaso del soberanismo catalán y de los que todavía en Cataluña los apoyan víctimas de una gigantesca colección de mentiras y de una ceguera proverbial.

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