Los que tienen que ir ‘al cole’ son los políticos

illa celaa

El curso escolar se aproxima en medio de una gran confusión porque cada Comunidad Autónoma tiene un plan diferente y algunas de ellas ya han decidido aplazar el arranque de las clases mientras crece el malestar de los profesores y los padres de los alumnos que temen el contagio de sus hijos.

En realidad los que deberían ir ‘al cole’ son los políticos de este país ante la falta de responsabilidad y empezando por el Presidente Sánchez, que se ha dado a la fuga abandonando en esto de la Educación y la Sanidad las que son sus principales obligaciones nacionales.

Y no digamos los ministros Celaá e Illa. La una por su incapacidad y el otro por sus constantes mentiras en contagios y muertes es España por causa del virus del COVID-19. Sobre las que el ministro de Sanidad ha extendido un tupido velo con falsas esperanzas de vacunas que, en contra de lo que él insinúa, no estarán operativas antes de 2021.

En cuanto a Pablo Iglesias, vicepresidente de Asuntos Sociales, lo que debe de hacer -y debió haber hecho en marzo y abril- es iniciar una ronda de visitas de residencias de la tercera edad por todas las ciudades de España.

Y no estaría nada mal que el secretario general del PP, Teodoro García Egea, hiciera lo mismo en las residencias de ancianos. Mientras Pablo Casado lo que debe de hacer es no acudir a más cursos de verano de FAES y, al contrario, apuntarse en internet a un curso internacional sobre pactos en la política, asignatura que tiene pendiente desde que llegó a la jefatura del PP.

Pero tenemos la impresión de que a la clase política española la web de la enseñanza que más les gusta es ‘el rincón del vago’. Lo que tiene su gracia si no fuera porque este país no está para bromas sino para echarse a llorar.

Y no estaría mal que todos los diputados y senadores del país recibieran clases telemáticas de la Historia de España, y de lo ocurrido durante la Transición de la dictadura a la democracia, a ver si toman conciencia de la gravedad de la situación actual del país y actúan en consecuencia.

Porque mucho nos tememos que nuestros parlamentarios, como ocurre con los dirigentes y gobernantes, necesitan repasar la Historia reciente y pasada de este país.

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