Carmen Calvo recibe a Cs con alfombra roja

Con alfombra roja va a recibir hoy la vicepresidenta Carmen Calvo en La Moncloa al portavoz de Cs Edmundo Bal, al que le va a ofrecer ‘el oro y el Moro’ para conseguir el apoyo de este partido a los Presupuestos de 2021 para los que el Gobierno ya cuenta con el PNV y las otras minorías que, con Cs, le salvaron a Sánchez los últimos ‘estado de alarma’.

Las habituales líneas rojas de Cs sobre impuestos, reforma laboral y las ayudas a los autónomos van a desaparecer como por arte de magia una vez que Pablo Iglesias, con el argumento de las ‘emergencia nacional’, ya está dispuesto a borrar sus propias líneas rojas.

Y no solo para facilitar el pacto presupuestario sino también para evitar problemas con los ‘hombres de gris’ de la UE que exigen moderación y reformas a España para que nuestro país empiece a recibir los 140.000 millones de euros para reactivar la economía, el empleo y el consumo.

Lo que no va a hacer Iglesias es romper la baraja y marcharse del Gobierno al que no regresaría nunca más, ni él ni ningún otro dirigente de Podemos. O sea que alfombra roja y un té con pastas le esperan hoy al diputado Bal.

Lo que por otra parte va a enfurecer a Junqueras quien, si ERC no apoya los PGE, seguirá en la cárcel de Lledoners mientras su enemigo Puigdemont comienza a hacer campaña electoral para los comicios catalanes del otoño que pronto se anunciarán.

Sánchez tiene la sartén por el mango y está encantado con la alianza de Cs, que por otra parte deja en una sonora soledad y junto a Vox a Pablo Casado y al PP. Los que tampoco pueden rechistar porque a su vez dependen de Cs en las Comunidades de Madrid, Andalucía, Murcia y Castilla y Léon, y en no pocos ayuntamientos empezando por el de Madrid.

Además Arrimadas sabe que si no hay Presupuestos y sí un adelanto de las elecciones ello podría ser mortal para Cs, mientras que con estos pactos su partido demuestra la utilidad del centro político en la gobernabilidad de la política nacional, autonómica y municipal.

Y puede que con eso Cs recupere parte de su electorado que se fue al PP, al PSOE o a la abstención. Además en España ya está instalado el modelo de los pactos con los más extraños y antagonistas adversarios. Por ejemplo, del PSC con el soberanismo catalán en la diputación de Barcelona, el PSOE con Bildu en Navarra y con el PNV en el País Vasco y Cs a nivel nacional. Y Cs con el PP y Vox en Madrid y Andalucía, y no digamos los pactos de la moción de censura de Sánchez contra Rajoy o la de su investidura.

Las líneas rojas se han acabado y ahora, y de cara a los PGE de 2021, lo que se lleva son las alfombras rojas como la que Calvo le pondrá hoy a Bal en Moncloa en pos de un pacto presupuestario que es decisivo para la estabilidad del Gobierno y la recuperación económica del país. Y si Cs ayuda en la moderación de las cuentas públicas pues mucho mejor.