La independencia pierde adeptos en Cataluña

El barómetro del Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat revela que el 50,5% de los catalanes está en contra de la independencia mientras que el 42% está a favor. La opción de un referéndum recibe, sin embargo, el apoyo favorable del 78% de los encuestados.

Y ello responde a un sentir muy claro de la sociedad catalana, máxime en este tiempo de inquietud sanitaria y hundimiento de la economía en esta parte de España, por culpa del ‘procés’ y de la vigente crisis económica nacional.

Malas noticias pues para Quim Torra, que se ha negado a participar en la Cumbre autonómica de San Millán de la Cogolla diciendo que él no quiere ‘blanquear’ al Rey Felipe VI en alusión a los problemas fiscales de su padre el Rey Emérito. Al que se le acaba de descubrir otro ‘regalo’ árabe como al parecer es un piso -lujoso ático- en Londres donado al Emérito por uno de los jeques del Golfo Pérsico.

En cuestiones de corrupción y de legalidad no son Quim Torra ni su partido, heredero de CDC, los más adecuados para dar lecciones. Para empezar él mismo está inhabilitado y deberá abandonar la Generalitat a finales del mes de septiembre cuando el Tribunal Supremo confirme la sentencia del TSJC.

Y para seguir ahí van camino del banquillo la familia de Pujol acusada de organización criminal y tres altos dirigentes de los Gobiernos de Artur Mas acusados de cobrar el 3 % por las obras y concesiones de la Generalitat. Y tiene Torra, a su amo, Puigdemont huido de la Justicia y a ex consejeros del Govern en la cárcel por los delitos de sedición y por ladrones (malversación) de fondos públicos.

De manera que mejor está callado el tal Torra al que el barómetro catalán le anuncia una victoria de ERC en las próximas elecciones catalanas del otoño, lo que es mala noticia para el nuevo partido Junts de Puigdemont, aunque se queda a tan solo un punto del partido de Junqueras.

El que podría lograr 33-34 escaños y llegar a presidente de la Generalitat con el apoyo del PSC (24 escaños) y de En Comú (10 escaños) para formar y presidir un gobierno de la izquierda catalana.

Y todo ello aprovechando el descalabro de Cs que pierde la mitad de sus diputados catalanes para quedarse en 19. Lo que le permite al PSC 7 escaños hasta los 24, al PP sub 3 hasta 7, a Vox entrar en el Parlament con 4 diputados, mientras la CUP subiría hasta 7, completando así la enrevesada fragmentación del Parlament según la última encuesta del CEO.

Un barómetro en el que no se ha analizado la posibilidad de la coalición en Cataluña de PP y Cs como en principio parecen haberlo acordado Pablo Casado e Inés Arrimadas.

Naturalmente, estamos ante un sondeo que marca tendencias y no ante un resultado electoral. Y sobre todo faltan por conocerse dos datos esenciales: la fecha de las elecciones que la decidirá Puigdemont desde Waterloo; y el saber si Junqueras podrá ser candidato a la Generalitat para lo que necesita el indulto de Pedro Sánchez que le garantice la salida de prisión y el final de su inhabilitación.

Dos cuestiones esenciales que pueden ser determinantes en el resultado del próximo y otoñal proceso electoral catalán.