Todos a San Millán de la Cogolla 

El presidente Pedro Sánchez ha convocado, para el próximo día 31 de julio, en el monasterio de San Millan de la Cogolla a todos los presidentes de las Comunidades Autónomas para debatir allí el posible reparto de fondos europeos para la reconstrucción del país.

De esta cita presencial se ha descartado, cómo no, el presidente catalán Quim Torra con el argumento del empeoramiento de la crisis sanitaria de Cataluña -acaban de anuncia el cierre del ocio nocturno- sobre la que el Gobierno de Francia a hecho una severa advertencia a sus ciudadanos para que eviten viajar a esa parte del territorio español.

Pero los motivos de Quim Torra no son sanitarios sino políticos para marcar distancias de España, incluso a riesgo de que Cataluña quede postergada en el reparto de los fondos europeos.

Un asunto este de ruptura simbólica de la unidad territorial española que debería ser sancionada por el Gobierno de España diciendo que, para tener acceso a dichos fondos europeos, es condición previa para los gobiernos regionales la unidad y la solidaridad. De la misma manera que lo ha exigido el Consejo de la UE a todos los países de la Unión.

Si Torra no va, Cataluña debe perder peso en el reparto de los fondos porque no puede recibir un trato especial y bilateral, ni inhibirse de un serio debate presencial dando, como siempre, la nota de que ellos son diferentes a los demás y pueden participar por teleconferencia.

Como dice el refrán ‘quien quiera peces que se moje el culo’. Y Torra como primer representante de Cataluña debe acudir a San Millán de la Cogolla. Y puede que no solo para la cumbre autonómica sino que, de paso, para pasar allí el fin de semana en el monasterio rezando y reflexionando a ver si recupera algo de cordura y serenidad.

De momento ya tiene la sanidad catalana en una plena segunda oleada de contagios del virus, por haber llegado tarde su Gobierno a los rebrotes de Barcelona y de Lérida, lo que va provocar ingentes pérdidas de ingresos a todo el sector turístico catalán.

De manera que allá Torra pero, si no asiste al encuentro de San Millán de la Cogolla ni siquiera para estar presente en el debate y el reparto del dinero, que luego no se queje y a ver cómo se lo explica al pueblo catalán.