Casado contra España en la UE

Ni las ruedas de prensa del Consejo de Ministros son el lugar apropiado para que el Gobierno de Sánchez utilice esa plataforma para atacar al PP, como ocurre todas las semanas, ni el entorno del Palacio de Oriente era el lugar adecuado para criticar la política sanitaria de Sánchez, en el mismo día del homenaje de Estado a las víctimas y a los sanitarios.

Y desde luego la celebración del importante Consejo Europeo de la UE no es el momento para que Casado, metiendo bastones en las ruedas del carro de España, se dedique a criticar a nuestro Gobierno desde Madrid (y desde el Grupo Popular del Parlamento Europeo) para, en algunos aspectos como los de las reformas estructurales, acabar poniéndose del lado de Holanda y en contra de España.

Desde que el victorioso presidente gallego Alberto Núñez Feijóo dijo en la Ejecutiva del PP que su partido se tiene que centrar y moderar, Pablo Casado está desatado y dando la razón a Feijóo cada vez que abre la boca para declarar el fin del mundo por culpa de Pedro Sánchez. Y en la creencia -según las previsiones de su oráculo Aznar- de que la crisis económica del Covid-19 será la tumba de Sánchez como la crisis financiera de 2008 fue la Zapatero.

Es decir cuanto peor para España mejor para el PP según los cálculos de Casado, Aznar y Cayetana el tridente de este PP ultra conservador que, al parecer, buscaba el fracaso de la Cumbre de la UE para poner en apuros a España, y en consecuencia al Gobierno de coalición de Sánchez e Iglesias.

¡Qué razón tenía Feijóo! cuando pidió moderación y Casado, el broncas, le dijo que el PP ya era moderado. Solo aparece en los medios para dar malas noticias de España y despotricar del Gobierno.

Pero durante los tensos debates del Consejo Europeo está claro que no era la ocasión. Y si Casado no quería apoyar a Sánchez al menos no debió de actuar públicamente en su contra. Al contrario debió callar a la espera que España consiga los fondos de la UE, que son imprescindibles para nuestro país.

Y si luego, tras lograrse el acuerdo en la UE, Sánchez tiene que rectificar sus políticas laborales, fiscal y de ciertas estructuras pues entonces le llegará el momento en el que Casado podrá decir que tenía razón. Pero ahora debería de estar chitón.