Denuncias falsas de Iglesias

Pablo Iglesias podría ser acusado por el juez García-Castellón de los delitos de denuncia falsa, violación de secreto y destrucción informática, por causa del escándalo del presunto robo del teléfono y destrucción de su tarjeta de su compañera Dina Boussellham, la que a su vez podría ser imputada por el delito de falso testimonio ante el juez.

Pablo Iglesias lo sabe y ha decidido pasar al ataque contra el Rey Felipe VI utilizando las recientes noticias sobre los manejos de fondos opacos de su padre el Rey emérito, Juan Carlos I.

De esta manera Iglesias consigue protagonismo en contra de la monarquía y a la vez logra que el escándalo de Dina quede en un segundo plano. Aunque este procedimiento sigue su curso y ya se ha sabido que el fiscal Stampa que filtró información secreta del juzgado a los abogados de Iglesias ya está siendo investigado y puede acabar bastante mal.

Mientras tanto el juez García-Castellón parece decidido a viajar a Escocía para averiguar qué pasó con la famosa tarjeta del móvil de Dina, que ella envió a Reino Unido para intentar descifrarla porque había sido dañada y al parecer por Pablo Iglesias que retuvo este dispositivo durante seis meses sin entregarlo a juez ni a su dueña.

Y mientras Iglesias se personaba en el caso judicial como un perjudicado, condición que le fue retirada por el juez al descubrirse que tenía la tarjeta y la dañó, lo que nos conduce al delito de ‘denuncia falsa’, por el que Iglesias podría ser condenado a dos años de prisión y otros dos de multa.

Naturalmente, todo esto no va tan rápido como merecería pero el hecho de que haya sido expulsado Iglesias del proceso, de que se haya descubierto la filtración de un fiscal a sus abogados y que el juez esté investigando lo que ha pasado con la misteriosa tarjeta -que al parecer esconde imágenes de contenido erótico- hace que la situación del jefe de Podemos en del proceso  se le pueda complicar con facilidad.

Sin perder de vista en todo ello que está pasando de ser víctima de las ‘cloacas del Estado’, como pretendía, a activista de sus propias cloacas tal y como se está empezando a constatar.