Iglesias pierde los nervios

Imaginamos que en el Palacio de La Moncloa la vicepresidenta Carmen Calvo (que debe de estar está muerta de risa), a la vez que mascarillas, ha dado la orden de distribuir tapones de cera para los oídos, siguiendo la estrategia de Ulises frente a los insinuantes cantos de las sirenas, para que los funcionarios y asesores de la Presidencia eviten escuchar los alaridos que emite Pablo Iglesias sobre el escándalo del teléfono de su ‘protegida’ Dina Bousselham.

Ayer en Galicia, donde Podemos se va a dar un batacazo electoral, Iglesias se desgañitó bramando contra los medios y los periodistas -esos ‘tipejos y gentuza’, como los llamó el sábado - a los que acusa de querer sacarlo del Gobierno dedicándole portadas de periódicos nacionales y noticias en los informativos de las grandes cadenas de televisión.

¡Vaya por Dios, que injusticia tan grande! Pero cierto es que el culebrón de Dina no cesa de crecer y ahora son los propios abogados de Iglesias los que lo han dejado a la intemperie descubriendo el montaje del presunto robo del misterioso teléfono, con contenido erótico/político y cuya tarjeta al parecer Iglesias machacó después de haber dispuesto de su contenido durante seis meses, asunto que investiga el juez García-Castellón.

Carmen Calvo -según nos cuenta el espía paraguayo- se lo está pasando bomba con el lío machista y paternal de Iglesias. Que ya veremos en dónde acaba, no vaya a ser que en un plazo no lejano tengamos que asistir a la votación en el Congreso de los Diputados de un suplicatorio en el caso de que el juez de la Audiencia Nacional envíe la ‘pieza’ de Iglesias al Tribunal Supremo, dada su condición de aforado.

Y si Iglesias, finalmente, tuviera que ir a declarar -no caerá esa ‘perita en dulce’- entonces sí que se iba a enterar el vicepresidente de lo que es un espectáculo mediático de verdad.

Lo asombroso de este pájaro -iba a decir ‘tipejo’, usando su vocabulario- es que por el momento quien más leña le echa al fuego del verano es el propio Iglesias llevando el escándalo a sus mítines políticos, como hizo en el día de ayer con lo que la bola de fuego no cesa de crecer.

Además Iglesias ha cometido el error de atacar a Vicente Vallés de Antena 3 TV sin darse cuenta que esa cadena es el Grupo Atresmedia, a igual que La Sexta TV. A la que los amos del Grupo (que le pregunte Pablo a Cayetana como las gastan en esa familia) le ordenaron entrar a saco en el escándalo de Iglesias. Y La Sexta TV es la cadena favorita de los seguidores de Podemos donde empieza a originarse un ‘run, run’ por el lío de Iglesias que es mucho más inquietante que el que se organizó con la compra del chalé.

Mañana y en días venideros saldrán más cosas sobre la tarjeta machacada del móvil que misteriosamente desapareció. Y puede que un día incluso se publique en una extraña web el contenido de la tarjeta antes de que fuera destruida. Porque existe la posibilidad de que además de Villarejo (a quien también se la dio Interviú) Iglesias se pudo haber hecho una copia por si las moscas.

De manera que estén atentos a las portadas de los diarios y a los telediarios porque este espectáculo no hizo nada más que comenzar. Y a la espera está todo el mundo de ver qué dice la ministra de Igualdad, Irene Montero, sobre el machismo paternal de su pareja y vicepresidente, ella que en estos casos suele ser tan locuaz.