Messi es la solución y el problema

El partido del Barcelona y del Atlético de Madrid era bastante más que un encuentro que puede ser decisivo para el campeonato de Liga, porque al empatar el Barça en su campo (y es el tercer empate tras los de Sevilla y Vigo) al entrenador blaugrana Quique Setién le puede costar el cese.

Y no solo por el mal resultado sino porque además desde hace ya algún tiempo Messi quiere su cabeza y va a por él. Y eso que la estrella argentina sigue en horas bajas, como el resto de su equipo, que ayer volvió a dar un pésima imagen frente a un Atlético más concentrado y eficaz.

El que además le regaló al Barça un primer gol en propia puerta de Diego Costa quien ayer tuvo un mal día y no solo por su autogol sino porque falló un penalti y se llevó una tarjeta tras forzar una dura entrada.

Leo Messi sigue siendo el mejor jugador del mundo (ayer de penalti marcó su gol número 700) pero está pasando de ser la asombrosa solución del Barça a convertirse en el problema del equipo. O como dicen en Argentina en ‘el chanta’ que lo sabe todo sin saber de todo. Pero a Messi quiere ser la estrella y el que manda en el campo, en el vestuario y en el entrenador.

A Leo le gustaba el vasco Valverde porque hacía lo que gustaba a ‘la pulga’, pero al cántabro Setién le puso la proa desde que llegó al Club y no lo deja dirigir ni respirar, con la ayuda de Suarez y otros jugadores que participan en esa conspiración.

Y bastantes problemas tiene ya Josep M. Bartomeu, en su presidencia, para que otra vez les estalle en las manos la furia de un Leo Messi que no está jugando bien y que pretende culpar al entrenador Quique Setién de todo lo que ocurre en el campo.

Y una buena parte de culpa sí que tiene el cántabro que ayer volvió a dejar sentado a Griezmann (solo le dio tres minutos en el descuento), lo que sin duda ha sido un error, mientras premiaba la presencia de los noveles Riqui y Fati por delante del francés.

Vamos a ver qué ocurre esta semana en el Barça con Setién pero el empate de ayer es muy mala noticia para él. Y lo será peor si el Real Madrid gana sus próximos encuentros y se perfila como campeón de Liga lo que sería el final de Setién.

Y lo que obligaría al Barcelona a fichar en tiempo récord a otro entrenador para la fase final de la Champions que en principio se va a jugar en agosto y en Portugal. Aunque este Barça con o sin Setién en el banquillo no parece que esa Copa de Europa la pueda ganar.