Sánchez juega partidas múltiples de ajedrez

El presidente Sánchez está demostrando ser un experto jugador de partidas múltiples de ajedrez en el seno del presunto y virtual campeonato nacional  de duelos políticos individuales en la España actual. Es así que Sánchez tiene abiertas cinco mesas, con sus respectivos tableros de ajedrez, entre las que el presidente deambula moviendo fichas para erigirse en campeón.

En la primera mesa contra UP, Sánchez se enfrenta a Pablo Iglesias que conduce las fichas negras y que está a la defensiva por el caso de la tarjeta destrozada (presuntamente por Iglesias) del móvil de su compañera Dina Bousselham.

La segunda mesa es con el PP, donde Sánchez conduce las fichas negras, frente a las blancas de Pablo Casado. Pero el presidente le acaba de infringir un severo varapalo al jefe del PP al comerse la reina Arrimadas de Cs, que se fue del ‘España suma’ de la derecha al campo progresista de los pactos políticos con el PSOE.

Lo que Casado considera un ‘gambito’ de dama -un sacrificio táctico- con la esperanza de darle un vuelco a la partida si en el otoño la crisis económica se convierte, contra Sánchez, en un estallido social.

En la tercera mesa de ERC, Sánchez juega también con ventaja porque tiene a Oriol Junqueras preso en una torre de Lledoners y pidiendo el indulto para poder participar en las elecciones catalanas del otoño. Para lo que ERC va a tener que entregarle a Sánchez los dos alfiles de los Presupuestos de 2021.

En el tablero vasco Sánchez busca tablas con el PNV por el interés que les asiste a ambos.

Mientras que en el quinto tablero de Cs, Sánchez juega a placer frente a un adversario acorralado y sin apenas capacidad de movimiento, por lo que se conforma con ganar tiempo y seguir de pie.

De este Pedro Sánchez no nos gustan muchas cosas, empezando porque antepone su ambición política personal al interés general de una España unida y constitucional. Pero hay que reconocer a Sánchez, autor de ‘Manual de resistencia’, su habilidad estratégica y capacidad de reducir a la mínima expresión a sus adversarios. Empezando por conjunto de la Oposición la que, prácticamente, en España no existe como alternativa de gobierno.

Ni en la política ni en los medios de comunicación audiovisuales donde el PP ha desaparecido hasta en su territorio de Telemadrid. Y más aún tras la salida del Cs de Arrimadas del ‘frente de firmeza’ anti sanchista de PP y Vox. Lo que no solo debilita a la derecha sino que pone en entredicho y de los nervios a ERC, un falso león catalán que está necesitado del indulto de su líder Junqueras, mientras saben que las crisis económica y sanitaria y la acción de la Justicia han desactivado y mucho el fallido y mal pretendido proceso soberanista catalán.

Sánchez está sin una sólida alternativa de Gobierno porque el liderazgo de Pablo Casado en el PP está debilitado por el fracaso de Ayuso en Madrid, la escasez de su secretario general, Egea, y la prepotencia de su portavoz en el Congreso Alvarez de Toledo.

Y todo mientras Nuñez Feijóo se dispone a reconquistar su cuarta mayoría absoluta en Galicia lo que lo presentará en el resto de España como posible alternativa en el PP nacional. Pero Pablo Casado confía en que a la vuelta del verano la tensión catalana y el estallido social dará la vuelta a la partida y  Sánchez entrará en la senda de la inestabilidad.