El Sudoku imposible de la desescalada

La chapuza nacional está de moda y continúa. Hace pocos días el Consejo de Ministros aprobó la salida de los niños del confinamiento para acompañar a uno de sus familiares adultos al comercio y las farmacias, centros de alto riesgo de contagio del coranovirus. Pero ante semejante metedura de pata, que causó escarnio y protestas generales el Gobierno, 24 horas después, se desdijo y autorizó los paseos homologando los derechos de los niños con los de los perros.

En el último Consejo de Ministros el Gobierno acordó un complejo y muy confuso (un Sudoku imposible de cuadrar) plan de desescalada de la actividad económica y del confinamiento, y horas después y sin haber despedido de manera fulminante a sus expertos, imaginamos que en la ‘filosofía del pensamiento absurdo’, anunció un listado alambicado de medidas.

Y en muchos casos medidas imposibles y contradictorias, y a las que ayer mismo les han añadido otras sobre los horarios de la salida de los jóvenes de más de 14 años, adultos y la tercera edad.

El motivo de este galimatías no es otro que el miedo que tiene el Gobierno a un rebrote de la epidemia, lo que de ocurrir abortaría la desescalada y todo regresaría a la casilla de salida. Pero entretanto han aparecido algunas de las más llamativas contradicciones, empezando por el límite territorial de las provincias.

Pongamos un ejemplo, Guadalajara es una provincia, muy cercana a Madrid,  donde residen miles de ciudadanos que trabajan en la provincia madrileña en todos los sectores de la actividad económica, industrial, administrativa y empresarial. Y entonces y como está prohibida la movilidad inter provincial ¿no pueden ir a trabajar?

Y lo mismo ocurre con otras provincias y pueblos de España donde sus habitantes son cercanos vecinos y proveedores de otras provincias a los que las nuevas normas les impiden trasladarse al territorio vecino para trabajar.

Este plan de la prohibición de movilidad entre las provincias también lo van a tener que rectificar. Pero ¿a quién se le ha ocurrido? Y ¿no había nadie en el Consejo de Ministros con dos dedos de frente para advertir este desvarío, como tampoco lo hubo cuando el error de los niños sin paseo?

Otro capítulo alarmante es el relativo a los permisos de bares y restaurantes para reabrir sus puertas siempre y cuando sus clientes no superen el 30% del aforo de los establecimientos. Y algo parecido aplican a los espectáculos y manifestaciones culturales y de otro orden.

Y preguntamos ¿quién ha sido el idiota al que se le ha ocurrido semejante tontería? Pero qué bar o restaurante abrirá sus puertas para sólo el 30 % de su clientela. Eso sería una ruina y mejor están con los ERTES. Y lo mismo ocurre con las manifestaciones culturales.

Pero hay más, vistas las últimas medidas anunciadas ayer tarde por el más que desastroso y todopoderoso ministro de Sanidad, Salvador Illa, sobre las salidas de los mayores de 14 años, preguntamos algo muy sencillo: ¿si a las personas de entre 14 y 69 años no se les permite salir de 10 de la mañana hasta las 20 horas del atardecer, ¿cuántos y a qué hora podrán acudir a los bares y a almorzar en los restaurantes, ni siquiera para cubrir el 30 % de los aforos permitidos? Pues ninguno de ellos, salvo que lo haga una persona sola con un niño o con un perro.

Estamos ante una chapuza gigantesca y una incapacidad política enorme, como se ha demostrado desde el inicio de la crisis en casi todo, y con un altísimo coste en vidas y en enfermos. Llegaron tarde a la epidemia y lo ocultaron por propagar el virus en las manifestaciones feministas. Además  mal preparados (había un protocolo olvidado para epidemias de la ex ministra Elena Salgado), sin material sanitario, sin prevención ante las residencias de los ancianos, haciendo compras fraudulentas o inservibles y sin aplicar los test masivos (lo que aún continúa).

Y ahora llega la desescalada y se mantiene la improvisación y ocurrencias imposibles de llevar a cabo. Aquí hemos puesto algunos ejemplos pero son muchos más. Y ¿para esto quiere Sánchez un quinto ‘Estado de alarma’?

Pues para todo esto y para mandar por decreto y sin controles alargando hasta el infinito el regreso a la ‘normalidad’.