¡Ay mamá Inés!

Al anochecer en ‘La Habana vieja’ se escucha en una vieja gramola la voz melosa de Bola de Nieve cantando ‘¡Ay mamá Inés!’ En el nuevo y hoy vacío Madrid y por videoconferencia dirigentes del centroderecha español se asombran y exclaman su particular ‘¡Ay mamá Inés!’, ante el desconcierto que les produce la errática estrategia de la presidenta de Cs, Inés Arrimadas, que ha pasado en un santiamén del ‘España suma’ con el PP a su disposición a pactar con Sánchez, Iglesias y Torra.

Ella dice que este vuelco responde a una actitud de ‘responsabilidad’ de la nueva etapa de Cs, ante la grave crisis sanitaria y económica española en la que, en su opinión, hay que ‘arrimar el hombro’ como lo pide Sánchez a la oposición.

Pero Arrimadas se puede equivocar porque tras la crisis interna de Cs se quedaron en el aparato del partido los más cercanos a los pactos del ‘España suma’ con el PP. Y lo mismo ocurrió con los votantes que el 10 de noviembre fueron fieles a Cs, porque los que se fueron lo hicieron porque Albert Rivera no ofreció al PSOE una coalición de Gobierno mayoritaria de 180 escaños tras los comicios del 28 de abril de 2019.

Entonces, parece claro que los votantes que se han quedado con Cs tras la hecatombe electoral del 10-N están en la órbita del centroderecha. Y no en el entorno del centro izquierda. El que Albert Rivera abandonó a fuer de presentarse como liberal (en un país sin liberales, políticamente hablando).

Y si todo esto es cierto parece claro que, si Arrimadas le ofrece a Sánchez y a Iglesias un pacto de Presupuestos para que ambos se consoliden en el poder a lo largo de toda la legislatura, y además le propone acuerdos en Cataluña (la cuna de Cs) al inhabilitado y condenado Quim Torra, pues lógico sería que en próximas citas electorales Cs desaparezca del mapa político español de manera justa y merecida.

Y, vistas sus connivencias con Sánchez a Iglesias, en eso de la Comisión para la ‘reconstrucción’ del país y los Presupuestos de 2020, y sus gestos con Torra está claro que cuando se celebren las elecciones autonómicas en Galicia, País Vasco y Cataluña será muy difícil imaginar la firma del pacto que la propia Arrimadas le había ofrecido al PP para ir juntos en esas citas electorales.

Y ya veremos si para entonces la serpiente enroscada en el manzano del poder de La Moncloa no le ha ofrecido a Arrimadas una manzana roja para que rompa en Madrid y Andalucía sus acuerdos de Gobierno con el PP para renovarlos con el PSOE, porque ello aceleraría la explosión interna de Cs. Y porque ese es el verdadero plan de Sánchez cuando ofrece a los Gobiernos de Madrid y Sevilla pactos de ‘reconstrucción’ que en realidad son ofertas envenenadas para el aislamiento del PP.

Siguiendo las ocurrencias de Rivera y de sus ‘mil pactos de Estado’, Inés Arrimadas transmite la sensación de errática estrategia y confusión. Porque no ve algo tan sencillo como que lo único que, en las circunstancias actuales españolas, se debe hacer que es: apoyar un gobierno de ‘unidad nacional’ del PSOE, con el PP y Cs, pero sin Iglesias, Junqueras y Torra. Cualquier otra cosa es fomentar un desastre para España en general, y para Cs su imparable final.

La voz melosa y embaucadora de ‘Bola de nieve’ se escucha en la gramola de ‘La Habana vieja’ al anochecer cantando: ‘¡Ay mamá Inés!,/ ¡ay mama Inés!,/ todos los negros tomamos café’.