Los niños salen a la calle, y nos parece poco

Por fin los niños de hasta 14 años de toda España van a salir a partir de este domingo a las calles a pasear y a jugar. Pero guardando las distancias entre ellos y en compañía de sus padres y familiares. Pero las medidas restrictivas del Gobierno -salidas de una hora al día y paseos de un kilómetro- para los niños no se van a cumplir, ni el Gobierno lo puede controlar.

Y además estas salidas se deberían de extender (por días distintos de la semana) a jóvenes, adultos y mayores. Porque todos tienen derecho a su esparcimiento y a pasear, se lo han ganado después del duro confinamiento que se les ha impuesto y que ya han soportado con una disciplina ejemplar.

Y parece lógico que así ocurra porque si se puede pasear a un perro dos o tres veces al día ¿por qué no pueden salir dos veces al día los niños? Lo que dará pie a la picaresca y la ruptura de la norma porque además está claro que nadie puede controla esa avalancha infantil que dará alegría y vida a las calles de España.

Ahora bien ¿por qué están cerrados los parques y los niños no pueden pasear en ellos? Eso es otro anacronismo que no se entiende porque son los parques el mejor espacio posible para los paseos.

Y además ¿qué ocurre con la energía contenida y encerrada de los jóvenes? Porque este colectivo no puede salir también aunque sea un par de días por semana, por ejemplo a hacer ejercicios deportivos?

Y lo mismo ocurre con los más mayores que también tendrían que tener, por ejemplo los fines de semana, algún día de asueto y de paseo, una vez que muchos adultos van a poder salir acompañando a los niños.

Como también deben tener permiso de paseo y de salida los adultos que no tienen niños ni perro para salir, porque de lo contrario sufrirían una injusta discriminación.

Estas salidas de los niños son tan insuficientes como incontrolables y se deben de extender al resto de los miembros de una familia de manera coherente y escalonada. Máxime cuando el Gobierno presume que ya se está superando la crisis sanitaria y que todo va a mucho mejor.

Aunque mucho nos tememos que el Gobierno tiene grandes dudas sobre lo que dice y lo que hace porque si todo va tan bien como pregona a cuento de qué tanta restricción. Y sobre todo ¿por qué tanto retraso en la apertura de comercios cuando están abiertas las farmacias y los estancos de tabaco que son pequeños comercios similares a otros muchos que ahora se están arruinando por falta de permisos de apertura?

Dice el Gobierno que el confinamiento ha dado sus frutos, pues hora es que, con las precauciones necesarias y medidas de seguridad, poco a poco se vayan abriendo las puertas para el regreso de la normalidad.