Iglesias también critica a la Justicia

Hace pocos días y con el argumento del aniversario de la II Republica el vicepresidente del Gobierno de España Pablo Iglesias se dedicaba a criticar a La Corona y al Rey Felipe VI por el ejercicio de su función constitucional de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Españolas.

Pues bien, de estas declaraciones Pedro Sánchez no dijo ni pío a pesar de que incluían una ruptura del compromiso de Iglesias con Sánchez de lealtad en las cuestiones de Estado.

Ahora el vicepresidente Iglesias y su compañera la ministra de Igualdad, Irene Montero, y los portavoces de Podemos se han lanzado a criticar al Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), por condenar a la portavoz de Podemos en la Asamblea de la Comunidad de Madrid, Isabel Serra, a 19 meses de cárcel, dos multas e inhabilitación, por atentado a la autoridad, lesiones y daños, durante un desahucio en Leganés.

Esta presunta delincuente de Podemos, se hizo famosa porque reventaba cajeros  (con pintadas y silicona) en la Comunidad de Madrid y ahora ya tiene una condena que piensa recurrir y que incluye inhabilitación, lo que la debería obligar a dimitir y salir de las instituciones madrileñas.

Esta angelita de la caridad amén de agresiones físicas que jaleaba contra la policía le dijo a una de las agentes: ‘mala madre, cocainómana, hija de puta, que te follas a todos tus compañeros’. Lo que, vistas las quejas de Iglesias y Montero contra el TSJM, debe ser el lenguaje coloquial habitual de Podemos y por ello les extraña la condena. Y ellos y su partido hablan de injusticia o de condenas sin pruebas.

Y esto es lo que hay en el Gobierno de España y lo que debería de comentar el ministro de interior y juez Marlaska, a tan sólo unas horas de que se haya hablado y mucho en el Congreso de los Diputados de las actuaciones de la Guardia Civil contra quienes en las redes sociales critican la mala gestión del Gobierno en la crisis sanitaria.

Por mucho que disimulen y se vistan de corderos, los ministros de Podemos en el Gobierno de España van a acabar bastante mal por su incompetencia manifiesta y constante desafío al marco constitucional y porque ese no es su sitio por más que Pedro Sánchez se empeñe y por ello este gobierno, tarde o temprano, estallará. Pero mientras tanto ahí están.

Pero ¿qué se puede esperar de unos ministros o de un vicepresidente como Iglesias que dice que ‘en España hay presos y exiliados políticos?’. Pues que a la primera de cambio pierdan el control y salga a flote su verdadero talante político e identidad. Con esos modales tan elegantes con los que su primera dirigente en la Asamblea de Madrid y ahora condenada trataba a las agentes de la Policía Nacional.