'La Madrugá' virtual (Crónicas Confinadas, 18)

Anoche ni un alma por las calles de una Sevilla primaveral que se quedó sin 'La Madrugá' de sus más emblemáticas procesiones de la Semana Santa. El virus es el dueño de la situación y no se puede salir aunque alguna saeta se escuchó desde los balcones de la 'carrera oficial' como si La Macarena y el Señor del Gran Poder pasaran en ese momento por allí.

Tampoco vimos 'bailar' a La Esperanza marinera en el Puente de Triana, ni salió la procesión de El Silencio o El Cachorro y el Cristo de los Gitanos. Todas las parroquias están cerradas a cal y canto y las hermandades están confinadas en sus casas, por orden del Gobierno y en estricto cumplimiento del 'Estado de Alarma' que el Congreso acaba de prorrogar hasta el 26 de abril, y puede que incluso hasta el 10 de mayo y por enésima y cuarta vez.

O sea que este año en Sevilla ni Semana Santa, ni la Feria, ni la Maestranza en el Domingo de Resurrección, ni El Rocío. Y don Antonio Burgos en casa con sus gatos, y Curro Romero recuperado de un cáncer de laringe, lo que sin duda es la mejor noticia sevillana de estos días de la pasión, con el Betis confinado y el Sevilla también.

Sin embargo el que se ha saltado la cuarentena en Andalucía ha sido Canal  Sur, que ahora está a las órdenes del 'soldado Bonilla'. O si se quiere del comandante Juanma Moreno, que ha apostado sin dudarlo por programas de la Semana Santa de otros años, para lograr 'La Madrugá' virtual. Lo que algo es algo y menos da una piedra.

En Madrid la procesión va por dentro de La Moncloa y a nada que Iglesias se suelte el pelo más de uno lo va a confundir con el Cristo de Medinaceli que este año tampoco sale en procesión, como no salen los hermosos pasos de Valladolid, ni el Cristo de Mena por La Alameda malagueña y a pulso de La Legión.

Pero sí se oirán desde los balcones los tambores de Calanda y los de Baena y puede que muchas mujeres de luto y encaje luzcan sus peinetas de carey en las ventanas andaluzas al anochecer.

La Semana Santa española es santa y otras muchas cosas más. Es una gran fiesta nacional única en el mundo y este año como tantas cosas es víctima del virus coronado de espinas, pero de alguna manera y aunque sea virtual la Semana Santa se va a celebrar.